Cuando Juan Roig, propietario y presidente ejecutivo de Mercadona, asumió con su esposa Hortensia el control de la empresa familiar de supermercados ubicada en Valencia (este de España) a principios de los años 90, tras comprar las acciones a sus cuatro hermanos, estableció tres pilares para consolidar la firma: el denominado Modelo de Calidad Total (MCT), la estrategia comercial Siempre Precios Bajos (SPB) y una profunda implicación de los trabajadores.

A esto habría que añadir el destinatario de todo su entramado: los “Jefes”, como denomina Roig a los clientes, “a los que debemos ofrecer, como siempre perseguimos, más calidad, más servicio y más innovación al menor precio posible”, explica en un mensaje presidencial incluido en la memoria de la compañía de 2012.

Desde la empresa valenciana transmiten que su modelo comercial se basa en la fórmula SPB que permite que “El Jefe” realice una “Compra Total” con productos de máxima calidad y al precio más bajo posible, que responde a la filosofía que llevan siguiendo en las dos últimas décadas de que “la calidad no tiene por qué ser más cara”.

Los resultados han ido dado la razón a Roig en su estrategia, año tras año. En el último ejercicio, Mercadona ha facturado 19.077 millones de euros (US$24.000 millones), 7% más que en 2011, y ha invertido 650 millones de euros (US$830 millones), importe que se ha destinado, principalmente, a la apertura de 60 nuevas tiendas en España que sitúan su red de supermercados en la cifra de 1.411.

Con una plantilla de 74.000 trabajadores fijos y más de 400.000 personas que conforman las 20.000 pequeñas empresas con las que directa e indirectamente trabaja, la firma valenciana “ha dejado huella en 4,7 millones de hogares”, según su presidente, y mima  la figura del interproveedor, un grupo de 106 empresas que elaboran, en la mayoría de los casos, productos de manera exclusiva, su denominada marca blanca, y que dan empleo a 41.000 personas en todo el país.

“A través de la exigencia, el esfuerzo, la responsabilidad y la productividad”, el interproveedor, “persigue, al igual que la compañía, satisfacer a `El JefeŽ”, apuntan desde la central valenciana.

2485

EL VISIONARIO JUAN ROIG

El presidente de Mercadona reconoce que “somos conscientes de que nos encontramos ante una etapa en la que, más que nunca, nuestra obligación como empresa es contribuir a reducir los precios de la cesta de la compra ofreciendo siempre la máxima calidad”.

Estas y otras razones son las que han llamado la atención de medios de comunicación de todo el mundo, entre ellos el canal de televisión estadounidense CNN, que en un reportaje emitido a principios de febrero de 2013, presentaban a la compañía de supermercados española como un modelo de éxito empresarial, que ha sabido reaccionar y hacer frente a un contexto económico muy complicado en España.

En la misma línea, el periódico estadounidense “The Wall Street Journal” analizaba los logros de Mercadona, en un reportaje publicado en octubre de 2012, destacando su funcionamiento con “una receta al estilo alemán” y que la cadena valenciana contrate más empleados cada año que cualquier otra empresa española.

Al frente de este modelo empresarial, que ha sido estudiado en la Harvard Bussines School, está Juan Roig (Valencia 1949), propietario del equipo de baloncesto de la liga Endesa Valencia Basket, un “emprendedor visionario”, como titula el periodista Manuel Mira la biografía que ha escrito sobre el dueño de Mercadona.

2486

“Lo aparentemente inmenso es para Juan Roig la síntesis de lo elemental. Por eso los directivos de su empresa llevan en sus bolsillos un céntimo de euro. Así es como se representa en Mercadona el control del gasto”, apunta Mira que recuerda una de las célebres frases de este hombre de negocios cuya fortuna está valorada en US$5.500 millones (4.300 millones de euros, puesto 219 del mundo según la revista Forbes): “transportar aire cuesta dinero”.

Roig, esquivo a entrevistas y cuyas escasas comparecencias públicas atraen una multitudinaria atención mediática, emplea un discurso sencillo en el que casi siempre tiene como destinatarios a sus empleados.

“Para mí es un orgullo poder decir que cualquier cajero o reponedor con más de cuatro años en Mercadona dispone de un salario -mensual- que, incluidas las primas por objetivos, supera los 1.600 euros netos al mes (US$2.050)”, explicaba el pasado 7 de marzo en Valencia durante la presentación de los resultados de la compañía.

En este concepto de primas por objetivos, la compañía valenciana ha repartido 240 millones de euros (US$307 millones) entre sus trabajadores en 2012, a los que se suman una compensación extraordinaria de 23 millones (US$29,4 millones).

Bajo este estímulo, Roig ha anunciado el objetivo de crear en el presente ejercicio 1.000 nuevos puestos de trabajo fijos directos, aunque ha frenado la expansión internacional de la compañía, que fue anunciada en la presentación de los resultados de 2012 y que ha decidido aplazar. “No podemos ir a conquistar el castillo cuando el nuestro no está bien del todo”, argumentaba el pasado 7 de marzo.