En momentos de nuevos acercamientos entre los gobiernos de Uruguay y Argentina, con reuniones previstas entre los cancilleres Luis Almagro y Héctor Timerman, una resolución de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables argentina le revocó el permiso de amarre de barcazas en la terminal de La Paloma, la que suele utilizarse para la carga y descarga de los granos que provienen de Paraguay al puerto de Nueva Palmira. La determinación, que se dio a conocer el jueves por la noche, fue confirmada a El Observador por el gobierno, por la Administración Nacional de Puertos (ANP) y por operadores portuarios.

La terminal de La Paloma, que tiene una capacidad para 100 barcazas, se encuentra enfrente al puerto palmirense y facilita el traspaso de granos, especialmente el que arriba desde Paraguay a través del río Paraná. El año pasado franquearon Nueva Palmira unos cuatro millones de toneladas de soja paraguaya y se prevé una zafra récord para 2014. Operadores portuarios creen que la nueva medida argentina afectará la carga guaraní, en un puerto que depende en un 40% de esas operaciones.

“Anoche (por el jueves) la terminal de La Paloma permitió el amarre de un convoy y de inmediato comunicó que no nos iba a permitir hacerlo más. Solo el retiro de las barcazas. Esto va a restringir la capacidad de carga que llega a las terminales de Nueva Palmira. No hay lugar suficiente para amarrar las barcazas. La decisión ha sido tomado en el inicio de la zafra de los granos; está claro que ellos (los argentinos) van detrás de la carga paraguaya, quieren eliminar a Nueva Palmira por medio de la fuerza”, comentó una fuente portuaria.

El presidente de la ANP, Alberto Díaz, confirmó la información e indicó que la medida del gobierno de Cristina Fernández –según constaba en la copia que le llegó al jerarca– hacia la empresa argentina que opera en la terminal La Paloma se tomó por “incumplimiento” en el plan de trabajo y por cuestiones de seguridad, sin detallar más. También el capitán del puerto de Nueva Palmira, Álvaro Llanes, dijo haber recibido la comunicación referida y, al tratarse de “algo que sucedió en las últimas horas”, están “evaluando” los próximos pasos.

Díaz afirmó a El Observador que prefiere no “dramatizar” el efecto y que ahora se deberá trabajar en un nuevo contexto en Nueva Palmira. Reconoció, sin embargo, que se trata de una “complicación adicional” y más en un viernes de Carnaval. “Había una forma de trabajar, y ahora nos tenemos que acostumbrar a otra”, comentó. “No quiero darle más dramatismo del que tiene. Tenemos que ver cómo nos organizamos. Antes no necesitábamos programar el amarre de las barcazas, solos lo hacíamos con los grandes barcos. Es un cambio y hay que trabajarlo”, añadió el titular de la ANP.

El desafío inmediato en términos logísticos es ver qué hacer con los convoyes que se encuentran en viaje hacia Nueva Palmira y no podrán ingresar a la terminal de La Paloma. Una idea es desviarlos hacia Fray Bentos, pero “tienen un costo que hay que evaluarlo”, aseveró Díaz. Una medida a corto plazo es utilizar el puerto de amarre que la ANP tiene en Sauce, río abajo cerca de Juan Lacaze, a 12 kilómetros de Nueva Palmira. Díaz dijo que allí hay capacidad ociosa.

La fuente portuaria consultada, señaló que en Sauce hay capacidad para 32 barcazas; también mencionó que al oeste de Nueva Palmira, a 45 kilómetros al oeste, se ubica el amarradero Talavera, y otro en la zona de San Lorenzo, donde comienza a regir la reducción de convoyes. Esta ha sido una medida que comenzó a implementarse a fines del año pasado –también aplicada por este gobierno argentino- y que no permite el paso por ese punto de convoyes de más de 12 barcazas, para las chicas (cuando antes era de 16), y de 9, para las grandes unidades (antes de 12).

Estas resoluciones de Argentina vinieron precedidas por una determinación mayor, la que ha afectado en especial al puerto de Montevideo. Desde el 7 de noviembre pasado comenzó a regir la medida por la cual se impide que carga de exportación argentina sea trasbordada en países del Mercosur con los que no se tenga un acuerdo marítimo bilateral, lo que sucede con Uruguay. Esta resolución afecta especialmente a los contenedores en tránsito en los puertos uruguayos.

Hasta el momento, los movimientos del gobierno de José Mujica para alcanzar un acuerdo con Argentina han sido en vano. Ayer estaba prevista una reunión entre los cancilleres Almagro y Timerman, en el que este asunto estaría sobre la mesa, pero la urgencia del argentino en acudir al Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York para atender la crisis en Ucrania, llevó a cancelar el encuentro. Se espera que puedan verse las caras antes de la asunción de la presidenta electa chilena Michelle Bachelet, que tendrá lugar este próximo martes en Santiago de Chile.

Una fuente del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) dijo a El Observador en referencia al nuevo percance en Nueva Palmira, que ya se está armando un “plan de contingencia” y que, suplantando la terminal de La Paloma, “ya no habría problemas”. Indicó que se trata de un problema “solucionable”. De cualquier modo, dejó entrever que la determinación argentina arribó con cierta intención. “Nueva Palmira está creciendo y además Díaz (por el presidente de la ANP) cerró un paquete de cargas con exportadores paraguayos. Te ponen piedras en el camino”.