Las expectativas de una fuerte demanda física y un dólar más flojo impulsaban el martes a los precios del cobre, pese a las crecientes dudas sobre el panorama económico de Estados Unidos.

La atención se centraba también en las primas para el aluminio de entrega cercana debido al estrecho suministro y las tenencias predominantes de "warrants" sobre inventarios del metal en depósitos de la la Bolsa de Metales de Londres (LME) y contratos en efectivo.

El cobre referencial en la LME se cotizaba a US$7.343 la tonelada a las 09:57 GMT desde US$7.250 al cierre del lunes.

El metal llegó a tocar US$7.351 la tonelada el martes, cerca del récord en tres meses de US$7.527 visto el 4 de agosto.

Los precios de los metales industriales han sufrido presión en días recientes por los datos económicos de Estados Unidos que mostraron indicios de menor crecimiento, pero las pérdidas han sido limitadas.

"Los precios subrayan la naturaleza relativamente robusta de las condiciones físicas y desde una perspectiva del ciclo económico, los inventarios siguen bastante bajos", dijo Dan Brebner, analista de Deutsche Bank.

"Si las condiciones económicas se deterioran no habrá mucha liquidación de inventarios porque los manufactureros han estado bastante disciplinados (...) el mercado descuenta el hecho de que el ajuste de la oferta no se está yendo", agregó.

Al 16 de agosto, las existencias de cobre en depósitos de la LME se ubicaban en 405.025 toneladas, una caída de un 25% desde mediados de febrero.

El aluminio estaba a US$2.137 la tonelada desde US$2.118 el lunes, el zinc a 2.115 frente a 2.073, el plomo a 2.133 contra 2.095, el estaño a 21.350 desde 21.100 y el níquel a 21.950 contra 21.550.