Pekín. PetroChina, la segunda mayor refinería de China, dijo que sus pérdidas por refinación podrían llegar este año a US$7.800 millones los precios de los combustibles siguen en su nivel actual por el resto del 2011.

También sostuvo que deberá enfrentar una pesada carga impositiva.

Las refinerías chinas han tenido dificultades como resultado de un sistema gubernamental de precios que les impide trasladar totalmente sus costos a los consumidores.

No obstante, pese a los límites del gobierno sobre los productos refinados, las ganancias del negocio predominante de producción de crudo de la empresa contrarrestaron las pérdidas en la unidad de refinación.

En el primer semestre de este año, la compañía reportó una ganancia neta general de 66.000 millones de yuanes (US$10.300 millones).

El presidente de PetroChina, Jiang Jiemin, y el vicepresidente, Zhou Jiping, dijeron a los reporteros al margen de una reunión de accionistas en Pekín que la empresa daba la bienvenida a las reformas para mejorar el régimen de precios de los combustibles en China.

Pero también dijeron que ahora no era el momento adecuado para dar a las firmas por separado más influencia en la forma que establecen los precios.

"No creemos que sea adecuado dejar que las compañías establezcan los precios del combustible ahora debido a la complicada situación económica doméstica, como el alto nivel del IPC (índice de precios al consumidor)", dijo Zhou Jiping.

"Actualmente los precios del combustible deberían seguir siendo establecidos por el Estado para asegurar el orden del mercado y un crecimiento saludable", agregó.