Los precios del petróleo retrocedieron este martes a nuevos mínimos en cinco años, presionando a las monedas vinculadas a las materias primas y a la mayoría de las bolsas en Asia luego de que un brote de aversión al riesgo sacudió a los mercados mundiales.

La búsqueda de seguridad dio un impulso inusual al yen japonés, que se apuntó fuertes ganancias contra los dólares de Australia y Nueva Zelanda.

Gran parte de la acción ocurría en los mercados del petróleo, donde un exceso de la oferta ha llevado a un desplome de los precios que se ha extendido por casi seis meses, lo que a su vez ha presionado a las acciones energéticas y los activos relacionados con las materias primas a nivel mundial.

El crudo Brent de Londres restaba 70 centavos a US$65,49 el barril, mientras que los futuros del petróleo en Estados Unidos perdían otros 46 centavos para cotizar en US$62,59 el barril.

Ambos ya habían caído más de un 4% el lunes por las expectativas de que un exceso cada vez mayor del crudo mantendrá a los precios bajo presión hasta el próximo año.

Los precios del petróleo probablemente operarán en torno a 65% el barril en los próximos seis a siete meses hasta que la economía mundial se recupere o la OPEP cambie su política de producción, dijo el jefe de la petrolera estatal de Kuwait.

El referencial MSCI de acciones asiáticas no japonesas caía un 0,8% a un mínimo en siete semanas. En Japón, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio retrocedió un 0,7%.

En China, el índice CSI300 de las principales acciones que cotizan en Shanghái y Shenzhen saltó un 3% a máximos vistos por última vez en abril del 2011.

En los mercados de divisas, el yen se beneficiaba en momentos en que los especuladores nerviosos reducían sus posiciones cortas.

El dólar se debilitaba a 120,15 yenes, lejos del máximo de 121,86 unidades que alcanzó el lunes, mientras que el euro retrocedía a 148,00 unidades.