El retroceso que ha experimentado en los últimos siete años el mercado de vehículos tanto ensamblados en el país como importados tiene efectos que van más allá de lo meramente comercial, toda vez que ha provocado una aceleración en el envejecimiento del parque automotor que, entre otras cosas, significa una mayor demanda de repuestos, un tipo de insumo cada vez más escaso en la Venezuela actual.

De acuerdo con el último estudio realizado por la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores (Fevenpa) sobre el parque automotor nacional, hasta finales de 2013 en el país circulaban más de 4,1 millones de automóviles, de los cuales 77,7% (más de 3,2 millones de unidades) fue vendido hace más de seis años, edad considera como el límite a partir del cual un auto comienza a demandar gran cantidad de partes de recambio por obsolescencia.

Más aún, al analizar las estadísticas de Favenpa se tiene que el parque nacional sigue envejeciendo, toda vez que la porción de autos con más de 15 años (y la que demanda mayor cantidad de repuestos) se ubica en 1.233.253 unidades, lo que significa que 28% de todos los carros que circulan por las vías nacionales cumplieron su tiempo de vida útil.

Esta cifra también señala un alza significativa del envejecimiento del parque, tomando en cuenta que un año atrás este segmento representaba 26% del total de autos que existen en Venezuela.

Por otra parte, y como consecuencia directa de la caída de las ventas, la porción del mercado más joven (entre 0 y 6 años), y que por ende demanda poca cantidad de repuestos, se redujo en casi 30% en apenas un año: para 2012 representaba 31,7% del parque (más de 1,3 millones de unidades) y para el año pasado pasó a representar 22,3% del total de autos circulantes (poco más de 930.500 unidades).

Repuestos no alcanzan

El grave problema del aumento de la obsolescencia del parque está en las fuertes fallas que hay en el abastecimiento de repuestos en general, ya se trate de partes hechas en el país o de piezas importadas.

Es oportuno recordar que la producción nacional de autopartes se destina en su mayoría a satisfacer la demanda de las ensambladoras, mientras que al mercado de reposición se destina cerca de 25% de la manufactura.

No obstante, los datos del sector no son nada favorables. De acuerdo con las informaciones manejadas por Favenpa, entre abril y mayo de este año, la industria sufrió una contracción de 20% en la producción y colocación de piezas para el mercado de reposición; ello como consecuencia de la caída de los inventarios de materia prima importada debido a la baja asignación de dólares oficiales.

La escasez es mucho más grave cuando se habla de repuestos importados, un segmento del cual depende cerca de 75% de las piezas y partes que demandan los más de 4,1 millones de autos que hay en Venezuela.

Según comerciantes y representantes gremiales, el mercado padece una caída de entre 50% y 60% de la disponibilidad de partes, porcentaje que en el caso de piezas que solo pueden ser importadas por las marcas presentes en el mercado puede alcanzar 100%, toda vez que estas firmas no han recibido las divisas necesarias para importar material de ensamblaje ni repuestos.

Al respecto, la Cámara de Comercio de Autopartes (Canidra) deploró el fracaso de las mesas de diálogo con el gobierno que pretendían alcanzar una solución a los problemas que enfrentan los importadores de repuestos, quienes se han visto impedidos de hacer nuevos requerimientos a sus proveedores internacionales tras acumular una deuda de entre US$40 millones y US$50 millones.

Cabe destacar que este segmento demanda unos US$900 millones al año para mantener los inventarios en niveles óptimos.