La Paz. El presidente de Bolivia, Evo Morales, advirtió el sábado que la eventual exclusión de las propuestas de los "movimientos sociales" podría llevar al fracaso a la cumbre mundial sobre el cambio climático prevista para fin de año en Cancún, México.

El mandatario denunció que un grupo de trabajo de Naciones Unidas para preparar la cumbre elabora un documento "excluyente y unilateral" que "no toma en cuenta las conclusiones del primer encuentro de movimientos sociales del mundo sobre el cambio climático y derechos de la madre tierra".

Morales, quien hizo la declaración en una rueda de prensa en la ciudad central de Cochabamba, se refería a la conferencia alternativa mundial que, por iniciativa suya, se realizó en abril en el pueblo de Tiquipaya como respuesta al fracaso de la cumbre climática de diciembre del año pasado en Copenhague.

"La única forma de resolver a mediano y largo plazo la crisis climática es respetando y asumiendo las conclusiones de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra", afirmó.

"Si no se toman en cuenta temas centrales como por ejemplo la reducción de la emisión de gases contaminantes o la estabilización de la temperatura, si no se toma en cuenta estos temas será un fracaso la cumbre de Cancún", añadió.

Morales lamentó que el grupo de trabajo de la ONU haya excluido de sus actuales deliberaciones en Roma las conclusiones de la conferencia alternativa, que él mismo entregó el mes pasado al secretario general del organismo mundial, Ban Ki-moon.

"Es una enorme preocupación (que) no sean tomados en cuenta" los puntos de vista diferentes a los de las potencias industriales, apuntó, llamando a los movimientos sociales, científicos y gobiernos progresistas a mantenerse "alertas en defensa de la vida y del planeta".

Morales destacó entre las propuestas de los movimientos sociales para la cumbre de Cancún el establecimiento de una meta global de reducción del 50% de las emisiones de gases de invernadero y el compromiso de limitar el aumento de la temperatura global a un grado Celsius, la mitad de lo comprometido por las potencias en Copenhague.

El presidente boliviano aseguró que las propuestas de la conferencia de Tiquipaya estaba respaldadas por la Unión de Naciones Suramericanas, varios gobiernos europeos y el llamado Grupo de 77 más China.