Santiago. El gobierno chileno está preocupado por el fenómeno de judicialización que encaran los proyectos de energía en el mayor productor mundial de cobre, dijo este viernes el presidente Sebastián Piñera.

En el Foro de Reuters de Inversión en América Latina, el mandatario dijo que enviará en próximos meses un proyecto de ley para la construcción de una línea de transmisión eléctrica pública con la que busca atender la falta de inversión en su matriz de los últimos años.

El Estado debe "establecer mecanismos expeditos para que los proyectos, tanto de generación como de transmisión, puedan desarrollarse y no se vean obstaculizados por la burocracia o por la judicialización de muchos procesos, que es un fenómeno que está ocurriendo con mucha fuerza en nuestro país".

"Por supuesto nos preocupa", agregó.

Varios proyectos energéticos de gran magnitud enfrentan una férrea oposición de ambientalistas y grupos sociales, que buscan impedir su construcción, mientras las firmas se quejan de no tener aún todas las reglas claras para seguir adelante con sus inversiones.

El país debe sumar unos 8.000 megavatios a su matriz energética hasta el 2020, desde los actuales 17.000 megavatios, para atender el crecimiento de la demanda.

El Gobierno anunció que impulsará la línea pública de transmisión para recoger la electricidad que generen los proyectos a lo largo del país, y que forma parte de un plan para contrarrestar la estrechez energética que enfrenta.

"En los últimos años se debilitó nuestro sistema de transmisión. Hicimos pocas inversiones. De hecho estamos invirtiendo casi 10 veces más en transmisión de lo que era lo histórico", acotó.

Respecto a una eventual suspensión del megaproyecto eléctrico Hidroaysén al considerar uno de sus accionistas que no están dadas las condiciones para llevarlo a cabo, el mandatario dijo que "Chile es una economía libre, una economía de mercado. Las empresas toman sus propias decisiones".