En una entrevista publicada por La Nación de Argentina, el presidente del grupo brasieño Los Grobo, Gustavo Grobocopatel, que siembra 280.000 hectáreas de campos en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, aseguró que el futuro alimentario del planeta está en la manipulación genética de los alimentos para mejorar su calidad y hacer más eficiente su producción.

“El desafío es usar la genética para producir mayor cantidad y calidad de alimentos. Tengo un amigo que busca genes en el mar. Encontró un alga que es capaz de convertir la muy escasa luz que recibe en materia verde. Hay que detectar qué genes permiten eso y transferírselos a plantas de soja, de maíz, de trigo. Serían súper eficientes; quizás producirían el doble de granos”, dijo en la entrevista al medio argentino.

Contrario a las visiones apocalípticas, Grobocopatel no avizora en el mediano plazo grandes hambrunas producto del crecimiento de la población mundial o por efecto del cambio climático. Él apuesta incluso a que la población apueste por comer productos más sanos.

“Veo una reversión hacia sistemas mas simplificados y mas sanos (…) Volveremos a comer arroz integral, porotos de soja, verduras y frutas”, aseguró.

Grobocopatel cree que este fenómeno abre grandes expectativas para los países productores de granos del continente por el aumento de la demanda mundial, por lo que estima que si se organizan adecuadamente podrían pasar a una segunda fase productiva.

“Si no nos organizamos bien políticamente, es probable que este proceso sea para unos pocos. Si nos organizamos bien, en lugar de vender granos, podríamos vender pollo, carne, lácteos, productos con mas procesamiento. Así se incorporaría más gente a trabajar. En el proceso de la venta de alimentos, no participarían solamente los productores, y los actuales proveedores del sistema, sino muchos más”, comentó.