Con un consumo interno de 20 billones de pesos anuales (US$7.000M) y exportaciones por cerca de US$790 millones, Medellín abre las puertas a la Semana de la Moda de Colombia, una pausa de color y belleza en medio del barullo de motos que suben y bajan por los cerros paisas.

Bajo el objetivo de este año de ser una vitrina para "marcas que piensan en 360°, en estilos de vida, en ser cercanas, en proveer experiencias, en inspirar, leer y escuchar a sus clientes... marcas que alcanzan una conexión emocional con su consumidor", AméricaEconomía.com conversó con el energético Carlos Eduardo Botero, presidente de Inexmoda y anfitrión de Colombiamoda 2016, quien inauguró la feria de este año con un sabor de boca más que agradable, al contar con dos cifras elocuentes que demuestran que el sector trabaja en serio: la industria de la moda "es una de las más importante de Colombia y actualmente aporta el 20% del empleo industrial y el 8% del PIB industrial".

El titular de Inexmoda agregó que "en el consumo interno las marcas colombianas están haciendo muy bien su tarea". Por lo tanto, "todo en materia de negocios es bienvenido, siempre que sea legal", remarcó el ejecutivo.

Respecto de la coyuntura económica actual, de inestabilidad y debilidad en los mercados globales, Botero consideró oportuno poner atención a la inflación, aunque aclaró que "Colombia es privilegiado y de alguna manera viene creciendo. Esperamos que en la industria de la moda y todo lo que conlleva el consumo interno crezca cerca de 7%. Vemos cómo en el país la clase media viene creciendo a buen ritmo y con un mejor poder adquisitivo".

Reforma tributaria. Hablar de reformas al sistema impositivo es siempre un dolor de muelas para el empresariado, un sector que acciona de inmediato su cabildeo para frenar o atenuar los cambios estructurales. Pero en el caso de Colombia las nubes negras que se avistan al frente justificarían una reforma de esta envergadura, ya que el Estado requiere recaudar grandes sumas de dinero (deuda fiscal del 2016 sobrepasaría los US$11.300M) para, por ejemplo, cubrir la caída de la renta petrolera y financiar el pos conflicto con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Sin embargo, Botero opina lo contrario: "Como no sabemos en qué condiciones está (el proyecto tributario), es difícil saber en qué camino va la reforma. Lo que sí está claro es la alta tributación que tienen los empresarios y los empleados, lo que ha mermado el tema de la inversión", advierte Botero y agrega seguro que "lo que esperamos con esta reforma es que se revise cómo volvemos más competitiva la estructura tributaria del país".

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Es más, el representante de Inexmoda no desea ser sutil en sus reparos: "lo que genera la reforma son incertidumbres asociadas a lo local, asociadas al proceso de paz; incertidumbres con la inflación, incertidumbre con las clasificadoras de riesgo. Entonces, todo se resume en incertidumbres por temas locales, que son influenciados por aspectos internacionales, pero con ciertas particularidades propias del país".