Ciudad de México, Excelsior.com.mx. Después de que el año pasado el sector automotriz alcanzó el máximo histórico de dos millones 933 mil 465 unidades producidas, se prevé que en cinco años México alcanzará cuatro millones de unidades, lo cual colocaría al país entre los líderes de producción en América Latina.

Del total manufacturado, 82,1% corresponde a unidades destinadas al mercado externo y 17,9% restante se colocó en el mercado interno.

En entrevista con Excélsior, Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), previó que con el inicio de operaciones de las armadoras de Nissan en Aguascalientes, Volkswagen en Puebla, Mazda en Salamanca, Honda en Celaya y la de Audi en Puebla, así como las ampliaciones de marcas importantes, ayudarán a elevar la producción de autos y eventualmente la exportación de unidades.

Los mayores competidores de México en producción automotriz son India, Brasil, Corea del Sur, Alemania, Japón y China. “En el caso de Brasil, que es el más cercano, está fabricando 400 mil vehículos más que nosotros, pero hay que recordar que la nueva planta de Nissan en cuatro años alcanzará hasta 500 mil vehículos”, destacó Solís.

El representante de éste sector estimó que el crecimiento del mercado automotriz de Estados Unidos, también será un factor de crecimiento para el sector mexicano, explicó que “si se repitiera un crecimiento del siete por ciento, como el de este año, representaría un millón 50 mil unidades adicionales vendidas en ese mercado”.

De acuerdo con el presidente de la AMIA, “al cierre de 2013 el sector va a generar una entrada de divisas netas que excederán los US$39 mil millones, con lo cual la industria automotriz se convierte en un impulsor de la economía mexicana”.

“Para nosotros el que Estados Unidos crezca a ese ritmo representaría el ensamblado de 105 mil unidades más de las que hoy fabricamos, esto impactaría positivamente en la producción del país en casi tres por ciento de crecimiento”, comentó.

Con lo anterior Eduardo Solís previó que la producción y exportación automotriz mexicana seguirá creciendo.

De acuerdo con el presidente de la AMIA, “al cierre de 2013 el sector va a generar una entrada de divisas netas que excederán los US$39 mil millones, con lo cual la industria automotriz se convierte en un impulsor de la economía mexicana”.

Refirió que las divisas que entran por éste sector son 30% superiores a las generadas por el sector petrolero e incluso mayores a las que aporta el turismo.

Buenas bases. La previsión de crecimiento está estructurada en cuatro fortalezas que tiene el sector automotriz nacional, la primera de ellas es la continuidad en el crecimiento de las exportaciones y las ventas del mercado interno, por lo cual “México se mantiene como el líder en América Latina y a escala mundial como el octavo fabricante de vehículos y el cuarto exportador global”, destacó Solís.

La segunda fortaleza, enfatizó, “es la ubicación geográfica de nuestro país. México está perfectamente ubicado para alcanzar los mercados más importantes, como Estados Unidos y Europa”.

“Además se tiene una red de acuerdos comerciales que sigue siendo un elemento fundamental para las nuevas inversiones que se ubican en nuestro país y que encuentran en México una verdadera plataforma de fabricación y exportación”, comentó.

El tercer elemento lo constituye la base de proveedores, que permite al sector nacional alcanzar niveles importantes de competitividad y atraer nuevos proyectos como las construcciones de nuevas plantas y las ampliaciones de líneas de producción de diferentes armadoras.

El cuarto elemento de fortaleza es el factor humano, el contar con personal de clase mundial tanto a escala técnica como de ingeniería es fundamental, hay que recordar que el sector –de acuerdo con el INEGI– tiene un promedio de salario por encima del resto de la manufactura. “Es de casi 200 por ciento arriba del salario promedio lo cual nos pone por encima del resto de la manufacturas”, destacó el entrevistado.

Diversificación. La exportación de vehículos ligeros en México alcanzó su mejor nivel histórico para el acumulado de 2013, al exportarse dos millones 423 mil 084 vehículos ligeros para un crecimiento de 2,9% en relación con 2012. En diciembre la exportación aportó 161 mil 208 unidades comercializadas en el extranjero, 4,2% superior a la exportación de diciembre de 2012.

Sin embargo, las restricciones que impone el protocolo modificatorio del Acuerdo de Complementación Económica 55, el llamado ACE 55, “fueron brutales para nuestras exportaciones, la principal consecuencia es que han obligado a reducir de una manera dramática nuestros envíos”, comentó Eduardo Solís.

En 2012 las exportaciones de autos mexicanos a América Latina representaron 16% del total global, pero el año pasado cayeron 12%. “Hay cuatro puntos porcentuales que cayó América Latina, principalmente por las restricciones impuestas por Argentina y de Brasil”, comentó.

A pesar de ello se logró que las exportaciones crecieran 2,9%, por la diversificación de los mercados, el crecimiento en EU y Europa logró mitigar los efectos de las limitaciones en Brasil y Argentina.

“Esperamos que el 19 de marzo de 2015 se regrese al libre comercio de unidades vehiculares con ambas naciones”, agregó el titular de la AMIA.

Pocas ventas de vehículos. Este año el mercado automotriz mexicano alcanzará ventas por un millón 127 mil unidades, estimó Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA). Sin embargo, destacó que “todavía se estará casi 900 mil unidades debajo del mejor año de ventas, que fue 2006 con un millón 139 mil 718 unidades.

“Hay que recordar que en el mercado interno traemos una década perdida. Tenemos cifras similares a las de hace diez años y por supuesto estoy es muy grave. Tenemos un mercado totalmente deprimido, que a pesar de que el año pasado creció 7.7 por ciento y alcanzó una cifra de un millón 63 mil unidades vendidas, esta es similar a la de hace diez años”, explicó.

Entre las causas de que el mercado interno esté deprimido se encuentra la importación de autos usados de Estados Unidos, que tan sólo el año pasado esta actividad creció por arriba de 40 por ciento.

En entrevista con Excélsior comentó que la falta de normatividad es otra de las causas de la situación del mercado. “Tenemos un problema: que la ausencia de una normatividad nacional evita que los autos en circulación sean analizados por sus condiciones físico-mecánicas y por sus emisiones, como se hace en el Valle de México, con lo cual se impide su renovación.”

Enfatizó que “existe un parque vehicular sobresaturado y sobreofertado, casi siete millones de unidades usadas que son basura, las cuales se internaron en el país desde 2005”.

Aseveró que se tienen que buscar mecanismo que limpien este parque vehicular y tratar de sanear el mercado interno.

“Para lo cual se debe de trabajar con la Secretaría de Economía en busca de esta normatividad, seguir pugnando porque se frene la importación de vehículos usados. El 96 por ciento de lo que se importa es a través de amparos”, explicó.

Sobre el crédito automotriz refirió que “tendríamos que estar con alrededor de 75% de ventas automotrices a financiamiento, pero ahora tenemos un nivel de 50%. Traemos un déficit de ventas vía crédito de alrededor de 250 mil autos”.

Lo anterior es por un problema estructural en el tema crediticio, que ha hecho difícil que se puedan recuperar las prendas de que se convierten en morosos o impagables. Con la reforma financiera, “sin duda será un instrumento que permita tener recuperación de la prenda de manera más expedita.”