Madrid. La compañía española Telefónica no tiene previsto embarcarse en más adquisiciones luego de tomar recientemente el control de la brasileña Vivo, afirmó su presidente César Alierta, en una entrevista publicada este lunes por el Wall Street Journal.

Alierta dijo que espera que la operadora de telecomunicaciones sea un espectador y no un jugador en la futura ronda de concentración que ve en el sector de telecomunicaciones europeo.

"Algunos inversores creen que vamos a seguir comprando cosas, pero no es así (...) Telefónica tiene una cuota de alrededor del 20% del mercado europeo, así que veremos la consolidación desde fuera".

"Algunos inversores creen que vamos a seguir comprando cosas, pero no es así (...) Telefónica tiene una cuota de alrededor del 20% del mercado europeo, así que veremos la consolidación desde fuera", dijo al prestigioso diario financiero estadounidense.

En julio de este año, Telefónica selló una operación de 7.500 millones de euros para tener el control de la operadora brasileña de telefonía móvil Vivo, que operaba conjuntamente con Portugal Telecom.

Anteriormente, había comprado el operador alemán de banda ancha HanseNet para reforzar su presencia en el competitivo mercado germano.

No a la salida a bolsa. En la entrevista con el WSJ, Alierta descartó seguir los pasos de otras compañías españolas presentes en Brasil como Santander y Repsol, que recientemente han sacado a la bolsa sus negocios en el país para financiar el crecimiento.

"No lo necesitamos", aseguró el presidente de Telefónica.

Asimismo, Alierta volvió a quejarse de la dinámicas económicas de internet, que favorecen a los proveedores de datos en detrimento de operadores de las redes de telecomunicaciones.

"El tráfico se está disparando pero los ingresos no tanto", sostuvo.

El crecimiento exponencial del tráfico de datos provocado tanto por proveedores de contenidos como por los usuarios con tarifas planas está empujando el alza de los costos y las inversiones en redes, pero sin incrementar los ingresos.

Telefónica y otras operadoras están planteando cobrar a buscadores de internet como Google por el uso de sus redes.