Caracas. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ordenó nuevamente este lunes la culminación de las obras que dejó sin terminar la empresa brasileña Odebrecht y pidió a su vicepresidente, Tareck el Aissami, entregarlas a los gobernadores para que sean retomadas con "mano de obra nacional".

La empresa dejó al menos 11 grandes obras de infraestructura en el país sin terminar, después del escándalo de corrupción que estalló hace dos años, luego de admitir el pago de sobornos.

Venezuela figura entre las naciones que recibieron sobornos a cambio de contratos, por un monto de al menos US$98 millones. Sin embargo, las investigaciones han estado dormidas a los ojos de la Justicia venezolana.

Obras inconclusas. En transmisión por el canal estatal VTV, el gobernante venezolano señaló que hay obras inconclusas en Caracas, Miranda, Carabobo, Aragua (centro-norte) y en Guarico (centro) y Bolívar (sur).

"En donde haya obras inconclusas yo se las voy a entregar a los gobernadores y gobernadoras del país para que terminemos todas las obras que tenía Odebrecht en Venezuela. Todas, yo quiero asumir ese compromiso", insistió.

Entre las obras que quedaron paralizadas están la línea 5 del Metro de Caracas, el sistema del Metro Caracas-Guarenas-Guatire, el Cabletren bolivariano, la línea dos del Metro de Los Teques, el tercer puente sobre el río Orinoco, la modernización del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, la central hidroeléctrica Tocoma y el segundo puente sobre el Lago de Maracaibo.

"Vamos a terminar esas obras. Búsquense los mejores constructores del país, ahí no tenemos un problema de ingeniería de la NASA en todo lo que se estaba haciendo. Todas las obras se estaban haciendo con empresas subcontratadas (venezolanas), entonces vamos a terminarlas", señaló.

Los sobornos de Odebrecht. Según documentos revelados por el Departamento de Justicia de EE.UU. el 21 de diciembre de 2016, Odebrecht pagó aproximadamente US$788 millones en sobornos en 12 países de Latinoamérica y África.

De acuerdo con esos documentos, los pagos se hicieron en relación con "más de 100 proyectos en 12 países, incluidos Angola, Argentina, Brasil, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, México, Mozambique, Panamá, Perú y Venezuela".

Los documentos del Tribunal del Distrito Occidental de Nueva York señalan que la compañía brasileña pagó unos US$98 millones en Venezuela entre 2006 y 2015, a "funcionarios e intermediarios del Gobierno" para "obtener y retener contratos de obras públicas".