Quito. Bajo la premisa de lograr la “sostenibilidad del planeta”, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, apeló a la premisa de que se aplique un impuesto a las exportaciones de petróleo y se penalice a los causantes del cambio climático, mitigando los efectos de las emisiones de dióxido de carbono (CO2).

El jefe de gobierno indicó que “aplicando un impuesto a las fuentes de las emisiones se lograría justicia económica y justicia climática porque los consumidores de petróleo pagarán más por las emisiones que van a producir”.

Citado por el diario La Hora de Ecuador, el mandatario dijo que si se aplica una tasa del 5% sobre las exportaciones de crudo actuales, se podría generar anualmente un fondo de US$40.000 millones.