Lima, Andina. El jefe del Estado del Perú, Alan García Pérez, inspeccionó este viernes en el Cusco las obras de construcción de la carretera Alfamayo-Chaullay-Quillabamba, de 55 kilómetros de longitud, que se ejecutan con una inversión superior a los 191 millones de nuevos soles y en beneficio de 155 mil habitantes.

En su viaje de trabajo al interior del país, el mandatario llegó hasta la localidad de Santa María, provincia de La Convención, acompañado de la jefa del Gabinete Ministerial, Rosario Fernández; y del canciller José Antonio García Belaunde.

El tramo Alfamayo-Chaullay-Quillabamba se trabaja en dos frentes: Alfamayo- Chaullay, de 37 kilómetros, en la margen derecha del río Lucumayo; y Chaullay-Quillabamba, de 18 kilómetros, en la margen izquierda del río Vilcanota.

La construcción y mejoramiento del tramo vial contribuirá al mayor desarrollo de la zona que tiene un gran potencial agrícola permitiendo el transporte rápido y masivo de personas y bienes. Las actividades principales son la producción del café, cacao y frutales.

Las obras están a cargo del consorcio Cosapi-Translei El monto de inversión asciende a 191 millones 702 mil 296 nuevos soles.

Visita a Choquequirao. Asimismo, durante su visita al Cusco, el jefe de Estado llegó a la fortaleza de Choquequirao (en quechua Chuqui K’iraw, “cuna de oro”).

Los restos arqueológicos de Choquequirao han sido considerados tan importantes y extensos como los de Machu Picchu.

La fortaleza se sitúa sobre una amplia meseta andina en la provincia de La Convención, en pleno valle de Vilcabamba. Los arqueólogos presumen que se trata de una de las tantas ciudadelas perdidas en Vilcabamba, donde los incas estuvieron a partir de 1536.