Caracas. El presidente venezolano, Hugo Chávez, culpó este domingo al capitalismo "criminal" por el fenómeno del calentamiento global, después de que intensas lluvias provocaran un caos en Venezuela, causando la muerte de 32 personas y dejando a 70.000 sin hogar.

La zona más afectada del país miembro de la OPEP es la costa, donde millones de personas viven en barriadas precarias donde los deslaves destruyeron casas destartaladas.

El mandatario socialista se encargó personalmente de las operaciones de rescate, invitando a 25 familias a refugiarse en su palacio presidencial y ordenando hacer espacio para otras en los ministerios, cuarteles del Ejército e incluso en un centro comercial de Caracas.

"Las calamidades que sufrimos con estas inclementes y prolongadas lluvias son una muestra más de que estamos, de nuevo, ante la injusta y cruel paradoja planetaria", declaró Chávez este domingo.

La cifra de muertos a causa de lluvias similares y persistentes en la vecina Colombia llegó a 170 personas, mientras que otras 19 están desaparecidas y hay más de 1,5 millones de damnificados.

"Los países más desarrollados de forma irresponsable quebrantan sin medida el orden ambiental, en su afán por mantener un modelo de desarrollo criminal, mientras la inmensa mayoría de los pueblos de la tierra padece las más terribles consecuencias", agregó Chávez.

Sus declaraciones llegan en momentos en que negociadores de todo el mundo se reúnen en México para discutir el futuro del Protocolo de Kioto y combatir el calentamiento global. Las conversaciones han tenido dificultades para llegar a un consenso.

El desastre de 1999. Recordando un tema familiar, Chávez -el líder más expresivo del bloque latinoamericano ALBA de gobiernos de izquierda- atacó la "arrogancia" de las naciones ricas. El ALBA está exhortando a cambios radicales y metas más osadas en las conversaciones de Cancún, en México.

"El desequilibrio ambiental que ha creado el modelo desarrollista del capital es, sin duda alguna, la causa fundamental de los alarmantes fenómenos atmosféricos que estamos padeciendo en el planeta", escribió en su columna semanal de opinión.

"Las economías más poderosas del mundo insisten en llevar adelante un modelo de vida destructivo y luego son incapaces de asumir responsabilidad alguna", declaró el líder venezolano.

Aunque su retórica ha ganado elogios de algunos activistas, es improbable que Venezuela se transforme en una nación mucho más amigable con el medio ambiente debido a que es un gran exportador de petróleo y cuenta con una sociedad conocida por su consumismo.

Las lluvias de las recientes semanas en Venezuela elevaron las tensiones políticas en la nación de 27 millones de habitantes. Críticos dicen que la emergencia evidencia la mala planificación del gobierno de Chávez y el fracaso de su política habitacional tras 11 años en el poder.