El mandatario firmó este miércoles el decreto nº 1.837 que objeta totalmente el proyecto de ley que modificaba un artículo del código aeronáutico.

Con este cambio, se proponía que los pilotos que operen aeronaves con matrícula paraguaya o estén a bordo de aeronaves con matrícula extranjera arrendadas por operadores o explotadores nacionales, debían ser solo de nacionalidad paraguaya.

“La nueva redacción del artículo 93 del Código Aeronáutico podría imponer limitaciones a un sector estratégico del país, ya que solamente permitiría contratar pilotos extranjeros por un período máximo de un año, limitando así el crecimiento de las operaciones a largo plazo de las empresas nacionales”, explica el decreto firmado hoy.

Así también, indica que esta limitación “impediría la formación de nuevas empresas, Paraguay perdería la capacidad de competir en la expansión de nuevas rutas y mayores frecuencias”.

Luego, recomienda a la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac) “buscar un punto de equilibrio examinando un artículo normativo, que dé satisfacción tanto a los pilotos nacionales así como atraer a verdaderos inversionistas que deseen explotar un servicio aéreo en la República del Paraguay”.

Posturas a favor y en contra. Esteban Burt, del directorio de la empresa TAM Airlines, dijo que la modificación del artículo 93 del Código Aeronáutico es un retraso para la aviación paraguaya porque no permitirá una competencia igualitaria entre firmas paraguayas y extranjeras.

Sin embargo, muchos pilotos paraguayos se manifestaron a favor de esta ley, porque según dicen, les da mejores condiciones de trabajo, ya que existiría discriminación hacia los trabajadores nacionales.

Incluso señalaron que a los pilotos paraguayos se les paga la mitad de lo que se remunera a los extranjeros.