El presidente de Uruguay, José Mujica, insistió este jueves en que los propietarios de grandes extensiones de tierra deben contribuir a través de impuestos a mejorar los caminos y la infraestructura rurales.

En una audición radial de FM M24, Mujica reivindicó la pertinencia del malogrado Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR), que días atrás declaró inconstitucional la Suprema Corte de Justicia (SCJ).

Aseguró que el ICIR "no era concebido como un impuesto a la tierra, sino a la concentración muy grande de la tierra" por lo que "le pedí un aporte a la gente que se había capitalizado enormemente, (unas) 1.200 empresas".

"Pensamos filosóficamente que tienen que pagar los que más se beneficiaron", enfatizó el mandatario que reside en una humilde granja en las afueras de Montevideo.

"Mis vecinos tienen 5 o 10 hectáreas. (Y) Ninguno de esos iba a pagar. Ni siquiera hay que subirle la contribución", comentó el mandatario.

Mencionó que el valor de la tierra "se multiplicó y subió casi diez veces" en la última década pero las intendencias tienen que calcular sus contribuciones a partir de un catastro desactualizado, lamentó.

El gobierno del izquierdista Frente Amplio (FA) pretende sustituir el ICIR por una ampliación del impuesto al patrimonio.

El impuesto gravaba las propiedades superiores a las 2.000 hectáreas con el objetivo de volcar su recaudación a mejorar la infraestructura y los caminos del medio rural.