Shanghai/Pekín.  Los bancos chinos extendieron menos de 600.000 millones de yuanes (US$91.000 millones) en nuevos préstamos durante febrero, reportaron este viernes medios oficiales, una cifra sorprendentemente baja que ayudaría a reducir la presión inflacionaria.

Pekín aumentó los requerimientos de reservas a los bancos y les ordenó que ofrezcan menos crédito en un esfuerzo por desacelerar el flujo de dinero que ha permitido que la inflación avance a su nivel más acelerado en más de dos años.

El China Securities Journal citó a fuentes de la industria que dijeron que el nuevo crédito ofrecido el mes pasado fue de menos de 600.000 millones de yuanes. El pronóstico promedio de analistas consultados por Reuters era de 650.000 millones de yuanes.

Este sería el segundo mes consecutivo en que el crédito bancario cae por debajo de las expectativas del mercado, lo que sugiere que el Gobierno está ganado terreno en su campaña para controlar el aumento del crédito.