El sector chileno de la pesca de alta mar todavía enfrenta los grandes daños causados por el fuerte terremoto del 27 de febrero de este año, y enfrenta pérdidas de producción por US$450 millones.

Aunque el terremoto de 8,8 grados de magnitud causó daños estimados en US$30.000 millones en todo el país, el Banco Central de Chile espera que el producto interno bruto se expanda un 4% a un 5% este año, y sectores como el forestal ya registran crecimiento en comparación con el año pasado.

Sin embargo, la recuperación de la industria pesquera tomará años, ya que la mayoría de las plantas de procesamiento se ubica en la región de Bíobío, una de las más afectadas por el terremoto y el maremoto que le siguió.

Fuertes pérdidas. Las fábricas en esa parte de Chile perdieron un 40% de su capacidad, lo que generará un costo este año de US$450 millones en pérdida de ingresos, según la Asociación de Industriales Pesqueros, Asipes.

El terremoto y el maremoto dañaron 14 de las 35 plantas de procesamiento de la región de Bíobío, dijo Luis Felipe Moncada, titular de Asipes, a Dow Jones Newswires.

El terremoto se registró sólo días antes del inicio de la temporada de pesca de especies como jurel, sardina y anchoveta, las que se usan para producir harina de pescado.

Como resultado, las empresas perdieron gran parte de la temporada, que sólo dura hasta mediados de junio, dijo Eduardo Goycoolea, director comercial de Pesquera El Golfo, que representa el 12% del sector chileno del jurel.

Las pérdidas de la temporada se reflejaron en la caída del 18% de las exportaciones de pescado durante los primeros cuatro meses de este año, a US$1.100 millones a fines de abril de 2010, en comparación con los US$1.300 millones de fines de abril de 2009, según informó la Subsecretaría de Pesca.