Ante una escalada petrolera internacional, los empresarios hondureños demandan del gobierno una responsabilidad compartida.

En conferencia de prensa, el director del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Armando Urtecho, recomendó al gobierno de Honduras analizar una potencial rebaja a los impuestos aplicados a los combustibles y medidas de austeridad.

Una nueva escalada a los precios internacionales del crudo alienta la inflación y el impacto será sentido en los hogares y en las empresas por partida doble: un creciente encarecimiento al precio de la energía eléctrica y a los combustibles.

Señalamientos. "Por qué el gobierno no baja a los impuestos a los combustibles para beneficiar a la población. El estado es el mayor ganador cuando se eleva el precio internacional del petróleo y utiliza estos recursos para financiar su burocracia", denunció.

Mediante el denominado "aporte para la atención a programas sociales y conservación al patrimonio vial", el gobierno cobra por galón de gasolina 21.90 lempiras. A la gasolina regular le carga 18.74 lempiras y al galón de diésel 11.54, así como al cilindro de Gas Licuado de Petróleo (GLP) de 25 libras le carga 2.31 lempiras.

El viceministro de Comercio, Juan José Cruz, ha respondido ante estas pretensiones que el gobierno utiliza estos recursos para atender programas sociales como el bono 10 Mil.

Estado "gastón". "El gobierno debe comenzar a efectuar un uso racional de su flota vehicular y de su consumo eléctrico", expresó Urtecho antes de cargar con más incrementos al sector privado.
Según el ejecutivo, las empresas deben transferir estos costos a sus consumidores porque se conformaron para la obtención de utilidades, lucro y generar empleos. "En caso contrario se debieron fundar instituciones de beneficiencia, iglesias o ser pordioseros para andar pidiendo.

Los que planifican el rumbo de la economía del país se han olvidado de las empresas y del impacto a tarifas y costos", indicó.

En otros países, comentó Urtecho, se optó por reducir gastos y mermar los presupuestos públicos; en cambio en Honduras, el esfuerzo es a elevar el gasto para andar viajando por el mundo. 

El impacto. "Las empresas son menos competitivas con el alza a las tarifas del agua potable, telefonía fija y electricidad", dijo.

El director del Cohep reconoció que los negocios enfrentan un 12% de ajuste por combustible y un 12% adicional por el Impuesto sobre Ventas (ISV) cuando el consumo mensual de energía supera los 750 kilovatios hora al mes.

El director de la Asociación de Maquiladores (AHM), Guillermo Matamoros, dijo que sería contraproducente imponer racionamientos eléctricos durante las horas de mayor consumo, como propone el sindicato de la ENEE. Los sindicalistas de la estatal advierten que el próximo ajuste al precio de la energía podría significar un incremento de entre 3% y 8%. Los consumidores pagarían entre un 15% y un 20% con base en las oscilaciones que ha tenido el precio del bunker en el mercado internacional. El 70% de la demanda eléctrica del país es cubierta por plantas térmicas alimentadas mediante combustibles fósiles (diésel y bunker).