El director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), Gilberto López Meyer, dijo ayer que el equipo técnico que decidirá la manera de resolver el problema de saturación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) “trabaja a todo vapor” y que tienen claro que -en tanto se hagan los trabajos de construcción- la terminal de Toluca es la alternativa que tienen las aerolíneas.

“Todavía no estamos en condiciones de hacer un anuncio. Sabemos que el tiempo está corriendo y es algo que requiere del tiempo suficiente para decidir. Estimo que antes de fin de año tendremos ya el anuncio”, comentó.

López Meyer refirió que entre las alternativas que se están evaluando queda claro que las actuales instalaciones pueden seguir funcionando, como la central de tránsito aéreo, el helipuerto e incluso una de las terminales, aunque no hay nada definido.

De manera temporal, añadió, una de las pistas actuales se podría seguir usando, pero todo dependerá de los resultados que también se hacen sobre los límites del espacio aéreo, mismos que están en etapas finales.

Toluca, un alternativa. El titular de la Dirección General de Aeronáutica Civil, Alexandro Argudín, aseguró que en enero iniciará un programa de incentivos para que aerolíneas nacionales e internacionales operen en el Aeropuerto Internacional de Toluca, porque es la opción que tienen para transportar los cerca de 2 millones de usuarios que tendrá de excedente el AICM.

“La SCT evalúa la decisión definitiva, pero lo cierto es que Toluca es una alternativa real a la saturación. Hoy los slots están topados, y mientras hay una solución, las empresas deberán tener otro espacio para operar”, comentó.

Para ser atractivo, el programa podría incluir estímulos fiscales y económicos que aún no están definidos.

Argudín también precisó que en esa terminal aérea, a partir del próximo año, las aerolíneas internacionales podrán tener facilidades de quintas libertades, lo cual implica que una aeronave con bandera distinta a las de los países en los que vuela pueda cargar y descargar pasajeros en una nación intermedia; que una aerolínea asiática que vuela entre Hong Kong y Toluca pueda hacer en la última una escala, y llevar pasajeros a Panamá.

“La idea es que haya beneficio para todos, sin afectar a nadie”, expuso.