De acuerdo a un estudio del centro de análisis ProCobre, y a su programa casa segura, el descuido, deterioro y el envejecimiento natural de las instalaciones eléctricas, sumado al hábito de un mayor uso de equipos y artefactos eléctricos, han provocado un escenario preocupante.

Lo anterior, debido a que el 90% de las construcciones con más de una década y media de antiguedad, poseen instalaciones eléctricas inadecuadas o totalmente inseguras, situación que empeora a mayor antigüedad.

En este sentido, ProCobre, aconseja la importancia de realizar revisiones periódicas, mantenimiento y remodelaciones, considerando especialmente el reemplazo de los conductores eléctricos antiguos y deteriorados, así como la incorporación de dispositivos y elementos de protección complementarios.

El obejtivo central de éstas medida, se enfoca en disminuir los riesgos de accidentes, valorizar los inmuebles y promover el ahorro de energía.