La tendencia es irreversible. Cual resultados electorales, los números arrojados por la industria ensambladora nacional durante noviembre permiten adelantar que definitivamente el sector tendrá en 2010 su tercer año consecutivo de caída y apenas logrará 50% del objetivo previsto por el Gobierno.

Las cifras de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) sobre el comportamiento del sector durante noviembre, señalan que en el penúltimo mes del año la producción de autos cayó 6,5% respecto a noviembre de 2009 para alcanzar las 8.752 unidades, 609 menos respecto a 12 meses antes.

Aunque ninguna de las fuentes consultadas quisieron pronunciarse al respecto, la caída de la producción está relacionada con una disminución del flujo de dólares para la importación de partes; así como por retrasos en la aprobación de los certificados de no producción, requisito indispensable para solicitar divisas.

Con estos resultados, el acumulado de producción en los 11 meses del año alcanzó las 98.020 unidades, cifra que se ubica 6,1% por debajo del total de autos ensamblados durante el mismo período de 2009, cuando de las líneas de las siete ensambladoras nacionales salieron más de 104.400 vehículos.

Portazo a optimistas proyecciones. Estos resultados dan al traste con las aspiraciones del sector, muchos de cuyos voceros vaticinaron que durante los dos últimos meses del año la producción repuntaría lo suficiente como para superar las cifras totales de 2009, cuando se ensamblaron poco más de 111.500 unidades.

"Creímos desde un principio que los números estarían ligeramente por encima o al menos a la par de las cifras del año pasado, pero evidentemente no podremos alcanzar esos montos", señaló una fuente del sector que prefirió no ser identificada, que ratificó lo dicho por otros voceros en torno a que para el 2011 las perspectivas más positivas apuntan a un mercado similar al de este año.

Aunque ninguna de las fuentes consultadas quisieron pronunciarse al respecto, la caída de la producción está relacionada con una disminución del flujo de dólares para la importación de partes; así como por retrasos en la aprobación de los certificados de no producción, requisito indispensable para solicitar divisas.

Los números de Cavenez correspondientes a noviembre evidencian otra tendencia irreversible: el sector alcanzará poco más de 50% de las previsiones oficiales de ensamblaje para 2010, segundo año consecutivo en el cual el Ejecutivo proyectó la producción de unas 200.000 unidades.