Además, las exportaciones crecieron más de 500% entre 2003 y 2013, alentadas por los diversos planes de fomento y financiamiento del Ministerio de Agricultura.

Argentina tenía, en 2003, una producción avícola de 709.000 toneladas que llegó a las 1.921 diez años después, con lo cual el sector tuvo un crecimiento de 171%. El consumo per cápita en el mismo período, pasó de 18,4 a 39,6 kg.

En lo que respecta a las exportaciones, al comienzo de la década que se tomó como base se vendía al exterior 61.000 toneladas (por US$49 millones), que pasaron a 366.000 (US$643 millones), equivalente a un aumento de 1212%.

En un comunicado, el Ministerio de Agricultura, destacó las inversiones que destinó al sector avícola en lo que respecta a la ampliación de granjas, equipamiento de galpones, equipos de frío para plantas de faena e incubación.

Actualmente, el Ministerio está elaborando un Programa de Apoyo al Mejoramiento de la bioseguridad en granjas avícolas.

Por dicho plan, el Minagri prevé una inversión de 34,6 millones de pesos (US$4,2 millones) sobre un total de 72 millones (US$8,8 millones, el costo total del programa) que se destinarán a un 20% de las granjas del país.

De acuerdo a las estimaciones para 2020, se espera que el sector que actualmente emplea a 150.000 personas (entre trabajadores directos e indirectos) tenga una producción de 2,6 millones de toneladas de carne aviar, es decir, que habría un aumento del 35% con respecto al año pasado.

Por otro lado, el sector porcino pasó de producir 158.000 toneladas en el 2003 a 416.000 en el 2013, con un aumento en la elaboración fue del 164%.

En cuanto al consumo per cápita, el crecimiento fue del 95%, el aumento fue de 5,3 a 10,4 kg.

Asimismo, las exportaciones que aumentaron en un 556%, pasaron de venderse 1.000 toneladas a 6.400.

Desde Agricultura, se otorgaron créditos por más de 200 millones de pesos (US$24,6 millones) al sector a través del convenio MAGyP-BNA, con el objetivo de continuar con el desarrollo de la producción de cerdos.

El sector cuenta con más de 30.000 trabajadores y con el beneficio de que Argentina es un País Libre de Peste Porcina Clásica (PPC), además de que la calidad de las reses en cuanto a su porcentaje magro es de un 54%.

"Tanto la producción avícola como la porcina contribuyen a balancear el consumo diversificado de carnes en el mercado interno, y en ese sentido, aportan para construir un país rico en aportes de proteínas y dieta balanceada", se informó.