La Habana. La producción de azúcar, uno de los rubros que Cuba trata de relanzar, marcha de manera favorable en los primeros dos meses de la zafra 2014-2015, dijeron fuentes del sector.

La cosecha se inició en noviembre último y los efectos iniciales de la campaña sobresalen por la eficiencia que se logra en sentido general, indicó el más reciente parte semanal de AZCUBA, la entidad que hace dos años sustituyó al ministerio del Azúcar.

Según AZCUBA, el rendimiento industrial, es decir, las toneladas de azúcar obtenidas por cada 100 toneladas de caña molidas, es de 0,66% para superar al del año anterior y en 0,98% lo previsto en el plan de producción.

De acuerdo con el reporte, por ese concepto, nacionalmente con la caña molida hasta hace solo unos días, se ha ganado más de 24.000 toneladas de azúcar por encima de lo planificado, cifra equivalente a 290.000 toneladas de la gramínea.

En la actualidad trabaja 45 refinerías del dulce en las 13 provincias con presencia azucarera.

Las previsiones de AZCUBA indican que la próxima se sumarán otras cuatro fábricas, a finales de mes lo hará una más y otra en febrero para completar la cifra de 51 previstas para esta zafra, 13 más que a inicios del quinquenio.

Según los especialistas, de iniciar la molienda en los centrales previstos y continuar con una alta eficiencia dependerá el cumplimiento final y el crecimiento del 20% previsto para este año.

Está previsto que la zafra culmine en la oriental provincia de Holguín, en la primera semana de mayo próximo, cuando 44 centrales molerán más de 100 días mientras que el resto lo hará entre 90 y 100 días.

Estratégico resulta para esos fines el haber logrado al cierre de 2014 la siembra de 147.000 hectáreas de caña, 25.000 hectáreas más que el promedio de los últimos tres años.

Para el año que comienza, AZCUBA espera sembrar 168.000 hectáreas y con ello mantener crecimientos anuales en la producción de caña superiores al 15%.

La producción azucarera creció en la zafra 2013-2014 en un 4,2%, según el balance oficial final, para alcanzar el mayor crecimiento en los últimos diez años, aunque se incumplió la previsión de 1,8 millones de toneladas.

De acuerdo con recientes declaraciones del presidente de AZCUBA, Celso García, citado por la prensa local, se pretende aprovechar la capacidad industrial en más del 70%, obtener un rendimiento agrícola de no menos de 43 toneladas de caña por hectárea, producir un millón 275.000 hectolitros de alcohol y exportar 476.000.

También se espera producir como mínimo 225.000 toneladas de alimento para consumo animal, que incluye miel urea, mil urea bagacillo, alimento ensilado y bloques nutricionales, así como entregar 125 GWH al sistema electroenergético nacional, generados con desechos de la cosecha.

Está previsto que la zafra culmine en la oriental provincia de Holguín, en la primera semana de mayo, cuando 44 centrales molerán más de 100 días mientras que el resto lo hará entre 90 y 100 días.

Cuba tampoco pudo cumplir sus proyecciones de producción azucarera durante la cosecha 2012-2013, que concluyó con solo el 89% del plan de producción.

El sector azucarero, que fue por décadas la principal industria de la isla, sufre de una severa descapitalización y representa ahora alrededor del 5% del ingreso de divisas de la nación caribeña.

Ocho de las 59 refinerías azucareras de Cuba fueron construidos en la década de 1970 y 1980, pero el resto se erigió antes de 1959, por lo que la mayoría requiere de una fuerte inversión de capitales para ser rehabilitados.

El actual plan de reformas económicas en el país señala como objetivos prioritarios de esta industria el incremento sostenido de la producción de caña, el perfeccionamiento de la relación entre el central azucarero y los productores cañeros, y la diversificación.

AZCUBA espera revertir un largo declive en la producción local desde 8 millones de toneladas en 1990.

Considerada en otros tiempos como la locomotora económica del país, la industria cubana tocó fondo en la cosecha 2009-2010 cuando registró una producción de 1,1 millones de toneladas, la peor en 105 años.

La isla consume entre 600.000 y 700.000 toneladas de azúcar anuales.