La industria argentina de calzado alcanzó en 2011 un nuevo récord de producción al superar los 115 millones de pares, logrando abastecer al 82% del mercado interno, de acuerdo con un informe del Ministerio de Industria.

Asimismo, este sector registró en 2011 una reducción en el volumen de importaciones de un 10% con respecto al año anterior.

La producción de 115 millones de pares registrada en 2011 significa un aumento del 9% respecto de 2010, y la industria del calzado estima para este año un incremento de 6% en su producción.

Según el Plan Estratégico Industrial 2020, en nueve años se producirán 200 millones de pares, se exportará el 25% del total y se crearán 12.000 nuevos puestos de trabajo en el sector.

La ministra de Industria, Débora Giorgi, aseguró que este crecimiento "es consecuencia de las políticas industrialistas iniciadas en 2003, con eje en el trabajo y la producción y la preservación del mercado interno de la competencia desleal".

Del 2002 a la fecha, la producción de calzado aumentó 153% y las exportaciones se incrementaron 140%, indicó la cartera de industria en el informe difundido este domingo.

El consumo interno también creció, dado que según la Cámara de la Industria del Calzado (CIC), en 2011 se superó el promedio de 3 pares per cápita y se exportaron 2 millones de pares.

La CIC informó que los principales países destinatarios fueron Uruguay, Paraguay, Chile, Brasil, Bolivia y Estados Unidos.

Además, indicó que los empresarios del sector están desarrollando estrategias para diversificar los destinos de las exportaciones y están trabajando en la venta de botas de polo a China, calzado de tango a Japón y calzados de alta gama a Australia, entre otros.

En tanto, se puso en marcha el primer consorcio de exportación de calzado, llamado "Walk Argentina", para entrar con los productos argentinos a nuevos mercados y consolidar su posición en otros.

Conforman este grupo las empresas Unpar, Orado, New Classic, Dieu Donné, Voguee y Gaelle, que cuentan con el apoyo de Industria, la UIA, la CIC y el programa All Invest de la Unión Europea.

"La industria del calzado debe seguir fortaleciendo el mercado interno pero a la vez buscar insertarse en los nichos de alta gama e identificar mercados regionales y emergentes", remarcó Giorgi.

Por otra parte, la creciente demanda del mercado interno y las medidas para preservarlo de la competencia desleal impulsaron inversiones en el sector y permitieron que se fabriquen en el país marcas internacionales de primer nivel como Adidas, Nike, Umbro, Pony, Converse, Crocs, entre otras, destacó el documento.

De este modo, las importaciones en el sector se redujeron un 10% con respecto a 2010.

En 2010, la inversión total de toda la cadena -considerando las compras de bienes de capital nacionales e importados y las obras civiles- superó los US$140 millones, mientras que en 2011 muchas firmas desarrollaron proyectos para aumentar su capacidad productiva e incorporar marcas internacionales a la producción local.

Giorgi explicó que "un claro impulso a la sustitución de importaciones por producción local" fue la medida antidumping que aplicó de oficio el Ministerio de Industria al calzado proveniente de China.

La medida establece que cada par que provenga de ese país debe tener, al ingresar en aduana, un valor mínimo de US$13,38.

Además, en el sector se aplican Licencias No Automáticas (LNA) para monitorear las importaciones de calzado a todos los destinos, concluyó el informe.