Para los agroproductores del occidente del país, el 2011 no luce muy prometedor. Al margen de la afectación como consecuencia de la contingencia pluvial se suma la expropiación de propiedades iniciada este fin de semana, lo cual deja un balance nada positivo: caída de al menos 30% en la producción de carne y de cerca de 4% en leche.

Al menos estas son las estimaciones iniciales de Jesús Iragorri, presidente de la Federación de Ganaderos de la cuenca del Lago de Maracaibo (Fegalago), quien aseguró que la toma por parte del Instituto Nacional de Tierras (Inti) de 47 fincas en plena producción, dará al traste con los intentos de recuperar la producción en una de las zonas más afectadas por las recientes inundaciones.

"Vamos a tener problemas con el abastecimiento de carne y leche, pues tenemos suficientes razones para pensar que se dejarán de producir los 80.000 litros diarios que aportan las fincas que están siendo expropiadas", dijo.

Iragorri recordó que la zona del sur del Lago de Maracaibo viene enfrentando problemas con la colocación de cerca de 600.000 litros diarios de leche, como consecuencia de la destrucción de la vialidad, lo cual impactará no solo el suministro de leche que va directamente al mercado sino de materia prima para la elaboración de quesos.

Por otra parte, señaló que la pérdida de todos los pastizales en la principal zona productora de carne del país, afectará la ya mermada cosecha nacional de carne bovina.

"Estimamos que la producción caerá cerca de 30% como consecuencia del retraso en el engorde del ganado. Miles de reses que estaban destinadas al sacrificio entre enero y febrero, tendrán que esperar hasta junio o julio, debido a que no habrá pastos por un buen tiempo", dijo.

No pasarán. Por su parte, el presidente de la Asociación de Ganaderos del municipio Alberto Adrianni (Mérida), Reynaldo Celis, afirmó que la pérdida patrimonial es en esencia lo menos a tomar en cuenta en estos momentos, como sí la caída de la producción a raíz de las confiscaciones de tierras.

Celis, cuya finca Las Palmitas, ubicada cerca de la población de El Vigía es una de las 47 que serán expropiadas, dijo que solo su predio dejará de aportar mil litros diarios de leche, al tiempo que rechazó la calificación de latifundio de su predio de apenas 480 hectáreas y en total producción.

Dijo además que defenderá su finca a como dé lugar, por tratarse de una propiedd heredada de la familia por varias generaciones.

Ni plátano ni topocho. Como la mayor productora de plátano y cambur del país, la expropiación de varias fincas en la zona Sur del Lago de Maracaibo dedicadas a este rubro, pone en entredicho el abastecimiento de estas importantes frutas en la dieta del venezolano.

"Tenemos serios problemas con la inundación y pérdida de casi toda la cosecha de plátanos, pero además lo que se salvó va a pasar a manos del Estado, lo que quiere decir que se va a pique la producción", dijo Iragorri.

En efecto, el Sur del Lago alberga cerca de 60% de las 59.300 hectáreas de plátanos que se sembraron este año en el país, la mayoría de las cuales fueron inundadas tras las fuertes lluvias que afectaron la región semanas atrás.

En pie de lucha. Tras reunirse con varios de los afectados, el diputado electo y ex presidente de Fedeagro José Manuel González, catalogó de "robo" la confiscación de fincas que lleva adelante el Inti al Sur del Lago de Maracaibo, y advirtió que ello incrementará la dependencia de las importaciones.

"Es otro acto de violación de la Constitución y las leyes, además de destruir el aparato productor nacional", dijo González, quien rechazó además que se utilice a las fuerzas militares para desalojar a los trabajadores y propietarios de las fincas.

Del mismo modo, rechazó que el presidente Hugo Chávez utilice la emergencia como consecuencia de las lluvias para arreciar el proceso de expropiación iniciado en 2005 y que hasta ahora ha tomado cerca de tres millones de hectáreas, de las cuales, según datos de los propios productores, solo han sido puestas a producir unas 50.000.