Londres. La producción de petróleo de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) subió en marzo a su nivel más alto desde octubre del 2008, ya que un mayor suministro de Irak y una continua recuperación de la producción de Libia compensan con creces una caída en los envíos de Irán, mostró un sondeo de Reuters este viernes.

El suministro de los 12 miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo promedió 31,26 millones de barriles por día (bpd), en alza frente a 31,16 millones de bpd en febrero, halló el sondeo entre fuentes en compañías petroleras, responsables de la OPEP y analistas.

El sondeo se suma a las señales de que las exportaciones de Irán están en descenso, a medida que algunos compradores suspenden o reducen sus compras debido a las sanciones internacionales.

Las preocupaciones sobre los suministros iraníes ayudaron a impulsar una escalada del 15% en los precios del petróleo este año a US$123 por barril.

En marzo, el mayor incremento en los suministros de la OPEP provino una vez más de Libia, donde la producción se sigue recuperando tras quedar virtualmente paralizada durante la escalada de violencia del 2011 en la que fue derrocado el ex líder Muammar Gaddafi.

Irak registró el segundo mayor incremento en las exportaciones, debido a interrupciones por el clima en febrero y a que un nuevo punto de venta en el Golfo Pérsico ofreció un aumento en la capacidad.

Pese a la disminución de las exportaciones de Irán, el total para marzo representa el mayor nivel para la OPEP desde octubre del 2008, poco antes de que el grupo acordó una serie de recortes en el suministro para combatir la recesión.

La producción se mantiene sustancialmente por encima de la cuota de bombeo de la OPEP, mostró la encuesta, y del propio estimado de demanda del grupo para el 2012, lo que sugiere que no hay una escasez de suministros.

En una reunión en diciembre, la OPEP estableció una meta de producción de 30 millones de bpd, con lo que resolvió una disputa que surgió en el 2011 después de que Irán y otros miembros se opusieron a un plan liderado por Arabia Saudita para elevar el límite de bombeo del grupo.