Lima. La minería peruana, el motor de un país con una de las mayores tasas de crecimiento económico en el mundo, enfrenta uno de sus años más difíciles tras un largo período de auge.

La producción del sector caería en 2012 por tercer año consecutivo, los precios siguen cediendo por la desaceleración económica global, las reservas de oro continúan a la baja y los conflictos sociales amenazan paralizar gigantescos proyectos.

En los últimos años los altos precios de los metales han amortiguado la caída en la producción de metales, pero la crisis de deuda europea presionó el valor de las exportaciones mineras.

El gobierno del presidente Ollanta Humala espera que el Producto Interno Bruto (PIB) del sector aumente un 3,3% en el 2012, tras haber anotado contracciones anuales desde el 2009, porque apuesta a que los proyectos previstos para este año inicien operaciones sin contratiempos.

Pero el impacto en el sector externo ya se hizo presente. Perú registró en abril su primer déficit comercial en más de tres años (US$144 millones), principalmente por el menor aporte desde el sector minero.

La producción de los metales clave podría caer este año hasta un 4%, principalmente por una menor extracción de oro, advirtió el presidente del comité aurífero de la Sociedad Nacional de Minería de Perú, José Miguel Morales.

"Este año estaremos en 3% o 4% de decrecimiento", detalló el dirigente empresarial, agregando que "en las zonas de explotación, los conflictos impiden que se siga produciendo con normalidad, la producción está declinando en volumen".

Perú es el segundo productor mundial de cobre, zinc y plata, el tercero de estaño, el cuarto de plomo y el sexto de oro.

En abril, la producción de oro -que se ha convertido en uno de los dos metales que más ingresos genera al país- se desplomó en un 9,6%, su peor desempeño en los últimos 10 años.

El oro y el cobre representan el 76% de los ingresos totales por exportaciones mineras de Perú, que ascendieron a unos US$27.360 millones el año pasado.

Las reservas probadas de oro en Perú han bajado hasta en un 20% en la última década a 2,7 millones de toneladas, principalmente por los escasos trabajos de exploraciones o el poco éxito en la confirmación de recursos del metal precioso.

Por su parte, las reservas de cobre han aumentado un 30% en el mismo período a 90,8 millones de toneladas métricas finas, pero la fuerte demanda del metal, especialmente de China, ha generado una mayor necesidad de reservas en el mediano plazo.

Barrick Gold, la mayor minera mundial de oro, y la local Buenaventura han afirmado que el declive en su producción aurífera de los primeros meses del año se debió a un agotamiento de sus reservas y menores leyes de las minas.

Esperan reponer ese déficit con nuevos proyectos mineros y/o la ampliaciones de sus unidades.

El efecto precio. "Ha habido caída en los años anteriores en la producción, pero lo que pasaba era que los precios subían, pero ahora tendríamos un doble efecto: los precios están bajando y las toneladas (de producción) están bajando", advirtió el ex ministro de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi

Los precios del cobre han bajado un 2,32% entre enero y mayo, mientras que los del oro han caído un 0,6% en ese período, aunque registran un leve repunte en junio.

Los pronósticos para el segundo semestre indican que los precios de los metales enfrentarán una alta volatilidad con sesgo a la baja por una menor demanda de los países desarrollados.

El oro, históricamente considerado un activo de refugio que sube en momentos de incertidumbre económica, ha estado operando en los últimos meses más en línea con los activos de riesgo, lo que lo ha llevado a caer en momentos álgidos de la crisis de deuda que se vive en Europa, afirman analistas.

Pérdidas para todos. El momento minero de Perú también genera perdedores en el mercado bursátil.

En el primer trimestre del año los ingresos de las empresas mineras se han visto afectados por una caída en el precio de los metales base y la menor producción.

La ganancia obtenida en el primer trimestre del año por las 18 firmas mineras que cotizan en la Bolsa de Valores de Lima cayó un 21% a 2.947 millones de soles (US$1.100 millones) frente a similar período del año anterior, según datos del regulador del mercado bursátil local.

"En mayo ha habido paralizaciones en algunas minas, eso probablemente se vea reflejado en lo que es producción de mayo pero en la medida que varios de estos temas laborales ya han sido solucionados, creo que en lo que queda del año no va a ser un tema de volumen sino de precio", afirmó el analista de la correduría Inteligo, Lali Merino.

Por su parte, el gerente de Estudios Económicos del Banco de Crédito, Juan Carlos Odar, no ve un pronto final para el impacto en los precios, pero es optimista para el mediano plazo.

"Esta (incertidumbre) probablemente dure algunos meses más, pero consideramos que finalmente primaría un escenario de economía mundial creciendo, aunque moderadamente", acotó.

Conflictos sociales. El representante del gremio empresarial Morales advirtió que el escenario será gris si no entran en operación los nuevos proyectos mineros o ampliaciones de unidades programadas para comenzar a operar en el corto o mediano plazo.

La explotación minera despierta en Perú demandas populares por una mayor tajada de los ingresos de las empresas y beneficios sociales, mientras que otros temen por el impacto en el medio ambiente.

Desde noviembre está detenido Minas Conga, el proyecto de oro y cobre de US$4.800 millones de la estadounidense Newmont, tras fuertes protestas de pobladores por temor a contaminación que generaron la primera crisis del presidente Humala.

El ambicioso emprendimiento debería iniciar operaciones en 2014 en el norte peruano. Newmont evalúa recomendaciones ambientales remitidas por el gobierno para calmar las protestas antes de decidir si continúa con el desarrollo.

El gremio minero teme además que el proyecto de cobre Antapaccay, vital para alargar la vida de la mina Tintaya de Xstrata Copper a partir del 2013, podría retrasar el inicio de sus operaciones previsto para fines de agosto, ante las recientes protestas en la sureña región del Cusco.

Los conflictos, que suman casi 250 en todo el país andino, amenazan con frenar más proyectos mineros por US$53.000 millones para los próximos años.

"Si no entran en producción nuevas unidades, sí va a haber problemas", advirtió Morales.