Desde el 2006, la producción de petróleo crudo se redujo en 51,4% y la de condensado en 3,64%. La industria carece de incentivos: por cada barril de crudo, la utilidad de las petroleras es de sólo $us 10,29 y la producción de condensado derivado del gas es “insuficiente”.

Según datos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), el precio del barril de petróleo en Bolivia se encuentra congelado en US$27,11. De este monto se deducen US$2,48 por transporte y US$14,34 por regalías e Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH). El margen de utilidad para las petroleras es de tan sólo US$10,29.

El 23 de diciembre del 2010, el presidente de YPFB Corporación, Carlos Villegas, admitió que las reservas de petróleo del país “se agotan” porque los campos petrolíferos están en declinación. La productividad de los campos de crudo se redujo desde el 2006 en 51,4%.

Esta situación, afecta la producción de hidrocarburos líquidos e incrementa la importación de combustibles, puesto que los campos que producen crudo tienen un mayor rendimiento de diesel que los productores de condensado.

El Decreto 0748 incentivaba a la industria petrolera a través del incremento del precio del barril de crudo, pero la medida, así como la creación de un Fondo de Incentivo Petrolero, quedó sin efecto, luego de la abrogación de la norma (31 de diciembre).

Condensado. El petróleo condensado es producto de la separación de pequeñas cantidades de hidrocarburos líquidos ligeros asociados a la extracción del gas natural. Al salir del interior del pozo gasífero a la temperatura y presión exterior normal, la mezcla se convierte en sí misma en petróleo.

Sin embargo, su rendimiento en la producción de diesel y gasolina es sumamente inferior al que se podría obtener del crudo. El contenido de diesel en el crudo es del 75%, en cambio en el condensado es de sólo 14%.

La Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE) informó, el 29 de diciembre de 2010, que la producción de hidrocarburos líquidos de los campos petroleros se redujo de 90 a 28% en los últimos 10 años. “La producción de ‘líquidos’ asociados al gas natural de los campos nuevos, como San Alberto y Sábalo, ha reemplazado en parte la declinación de los antiguos, pero es insuficiente para las crecientes necesidades del mercado interno”.

Ante esta situación, el Plan de Exploración 2011-2015 de YPFB contempla el inicio de actividades de exploración petrolera en Beni y Pando, y la consolidación de la exploración en el norte de La Paz (a través de Petroandina). El plan estima que el potencial petrolífero del país es de 1.409 millones de barriles (MMBbl).

Para la CBHE, la prospección y la concesión de “incentivos” en la búsqueda de nuevas áreas con potencial petrolero son vitales en el autoabastecimiento de diesel y gasolina del mercado interno. No obstante, “este incentivo” debiera ser para que YPFB y las petroleras privadas —en asociación o a través de contratos de operación— emprendan este propósito.

Subvención. El vicepresidente Álvaro García Linera informó que en el Presupuesto General del Estado (PGE) 2011se destinó US$1.002 millones para la importación de gasolina y diesel. Estimó que de ese monto, aproximadamente US$500 millones serán subvencionados para la venta de los carburantes en el mercado interno.

Crudo superará los US$100 en enero. En esta gestión, la demanda global de petróleo continuará en ascenso, generando conflictos sociales. El precio del barril de crudo superará los US$100, según previsiones de la Agencia Internacional de Energía (AIE).

El presidente de la petrolera estatal libia National Oil Corporation, Shokri Ghanem, alertó que el barril de crudo romperá en este mes la barrera de los US$100 y durante el resto del año se mantendrá entre los US$90 y US$100, informó la agencia Prensa Latina (PL).

La mayoría de los campos que conforman las tres cuartas partes de las reservas mundiales “llegaron a su pico” y es un hecho que la producción petrolera, en relación a la del 2007, “hoy declina al doble de lo calculado en esa fecha”, aseguró el economista a cargo de la AIE Faith Birol.

Los actuales volúmenes productivos provienen, en más del 60%, de campos con más de 25 años de explotación intensiva, y las nuevas prospecciones se realizan en regiones remotas, con altos costos y menor rentabilidad, dijo. Los elevados precios del crudo podrían multiplicar por dos los 1.020 millones de personas que sufren hambruna en el planeta.

Otros pronósticos prevén que de inmediato podría agravarse la producción mundial de alimentos, ya de por sí, muy presionada por los cambios climáticos (el impacto de las sequías en los rendimientos de las semillas) y el crecimiento de la población, indicaron analistas a PL.