Moscu. Rusia bombeó 10,26 millones de barriles por día (bpd) de petróleo crudo en julio, igualando el máximo de toda la era post-soviética observado en mayo, y reteniendo el título de principal productor, aunque su principal rival, Arabia Saudita, está cerrando la brecha.

Rusia también había bombeado 10,26 millones de bpd en octubre del año pasado. El ritmo de junio fue de 10,2 millones de bpd.

En comparación, Arabia Saudita bombeó 9,8 millones de bpd en junio, un incremento de hasta 900.000 bpd en respuesta a la pérdida del suministro libio después de que el reino fracasó en el intento para convencer a la OPEP de la necesidad de un aumento coordinado de parte de todo el grupo.

Pero si bien Arabia Saudita tiene capacidad ociosa como para elevar la producción en hasta un 10% en un mes, las principales petroleras rusas muestran dificultades para crecer.

El mayor productor ruso, Rosneft, dijo que marcó un récord de 2,4 millones de bpd en julio, con un aumento del bombeo de su nuevo yacimiento Vankor y con la perforación adicional en su mayor unidad, Yugansk, que aceleraron su tasa de crecimiento actual a 1,5%-2%.

El corazón de la industria petrolera de Rusia está apagándose y el gobierno trabaja para ofrecer incentivos que permitan mantener la actividad.

El viceprimer ministro, Igor Sechin, responsable del petróleo de Rusia, impulsa un programa de inversiones extranjeras multimillonarias en nuevas, pero remotas provincias petroleras, como una forma para asegurar el suministro en momentos de perturbaciones de la oferta.