Tegucigalpa. Un nuevo golpe al bolsillo de los consumidores hondureños fue dado esta semana por los industriales de la leche.

El alza es de un lempira al litro de leche (US$0,051), el que ahora se comercializa a 16 lempiras (US$0,83).

La aplicación del aumento venía analizándose desde hace varias semanas por parte de la industria y los productores lácteos, sin embargo, al aplicar el aumento los productores no recibieron ningún porcentaje.

Según los ganaderos, del aumento aplicado por la industria les correspondía 50 centavos de lempira (US$0,02) por litro, pero los industriales solamente les ofrecen 30 centavos de lempira ( US$0,01) por litro.

Leopoldo Durán, presidente de la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (Fenagh), dijo que el aumento es justificado por el sector.

"Hemos estado negociando con las plantas industriales y creemos que sí se justifica un aumento, pero no de forma unilateral como lo ha hecho la industria", aseguró Durán.

Agregó que "las plantas industriales aumentaron en forma unilateral un lempira (US$0,051) al litro de leche y los productores nada, por lo tanto, hacemos un llamado al ministro de Comercio para tener una reunión para que el gobierno intervenga y se les pida a las plantas industriales que 50% del aumento sea trasladado a los productores".

Petición. La solicitud de los ganaderos ha sido atendida por el ministro de la Secretaría de Industria y Comercio, Francisco Zelaya, quien este día se reunirá con los productores y agroindustriales para mediar en el problema.

Zelaya accedió al diálogo con los ganaderos, a pesar de que el alza fue planificada desde hace varias semanas.

"Ellos primero se reunieron de forma privada porque querían un aumento repartido y ahora como no pudieron lograrlo nos llaman", reclamó Zelaya.

De forma simultánea los directivos de la Fenagh están convocando a los consejos consultivos a nivel nacional para estar al tanto de cualquier decisión, que podría ser algún tipo de protesta.

La preocupación de los ganaderos radica en la reducción de sus hatos y de sus producciones; de acuerdo con Durán, muchos productores se han cambiado a otros rubros.