La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) planteó al gobierno autorizar la ampliación del uso de la “biotecnología” con semillas transgénicas para la producción de maíz, algodón y caña de azúcar, con el objetivo de que estos productos sean más competitivos.

El presidente de la Anapo, Demetrio Pérez, informó a La Razón que esta propuesta fue presentada al gobierno junto a otras demandas del sector en un documento para que sea discutido en la cumbre agropecuaria “Sembrando Bolivia” a realizarse el 26 y 27 de este mes en Santa Cruz.

En la actualidad el uso de la biotecnología con las semillas transgénicas (producto genéticamente modificado) es aplicado en el país en la producción de soya, pero no en otros productos, recordó Pérez. “Uno de los puntos de nuestras demandas es ampliar el uso de la biotecnología en el maíz, algodón y caña”, puntualizó.

Definición. Un organismo genéticamente modificado es aquella planta, animal, hongo o bacteria a la que se le ha agregado por ingeniería genética uno o unos pocos genes con el fin de producir proteínas de interés industrial o bien mejorar ciertos rasgos, como la resistencia a plagas, la calidad nutricional, la tolerancia a heladas, entre otras características.

Las declaraciones fueron hechas el sábado en el cierre de la vigésima versión de la Exposoya 2015, donde se presentaron once nuevas variedades de semillas de este grano, algunas transgénicas y también híbridas y que son más resistentes a los efectos climáticos y a diferentes suelos.

“Necesitamos el acceso a lo que son los transgénicos para mejorar nuestra productividad y mitigar los efectos climáticos”, sostuvo Pérez. Estimó que a causa de una extrema sequía en el municipio de Cuatro Cañadas y Pailón se perderán 120.000 hectáreas de la campaña de verano que va desde la siembra de la soya en diciembre de 2014 hasta la cosecha del grano en marzo de 2015.

La Ley Marco de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien  establece que se deben desarrollar acciones que promuevan la eliminación gradual de cultivos de organismos genéticamente modificados autorizados en el país…”. (Artículo 24, numeral 7 y 8 de esa normativa).

Recordó al gobierno que en Cuba la producción de maíz es transgénica y que en China lo es también el algodón, la papaya, el tomate y el pimiento, que son alimentos de consumo diario para el ser humano. Con esos detalles, Pérez consideró que Bolivia no se puede quedar rezagada en el uso de la biotecnología en cuanto a semillas, a diferencia de otros países que ya tienen una pelea por la apertura a los transgénicos.

“¡Por qué en Bolivia debemos quedarnos rezagados cuando otros productores igual que nosotros están ganando mucho más y siendo más eficientes en sus sembradíos? No es lo mismo producir 2,5 toneladas por hectárea en promedio, cuando en los países vecinos están con tres y hasta cuatro toneladas por hectárea”, dijo.

Demandas. Entre las otras demandas de Anapo está la liberación de las exportaciones, no solo para la soya sino para otros productos que tienen excedentes en la producción. También se incluye en las demandas la mejora de la infraestructura vial y ferroviaria y la habilitación portuaria en Puerto Busch para exportar sus productos via río rumbo al mar.

Para incrementar la producción agrícola del país, el sector plantea extender el periodo de verificación de la función económica social (FES) de la tierra. En una anterior entrevista, el gerente general de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Edilberto Osinaga, explicó que la verificación de la FES tarda cerca de dos años, plazo que dificulta el acceso a financiamiento para el sector.