Ante la falta de datos sobre la compra anual de semillas a proveedores canadienses, las Asociaciones de Productores de Papas de Venezuela se declararon en emergencia a partir de este lunes.

Aseguran desconocer si se firmó un contrato entre el gobierno y empresas extranjeras para la adquisición del simiente, la cantidad, calidad, quién la contrató y el tiempo de llegada a Venezuela.

“Ya los tiempos no nos dan, nosotros tenemos que tener la semilla en Venezuela del 15 al 20 de noviembre para iniciar el primer ciclo de siembra”, señaló el director de la Federación Nacional de Productores de Papa de Venezuela, Aldemaro Ortega Pinto, quien recordó que todos los años el gremio viaja los primeros 15 días de octubre a la nación norteamericana para fijar la negociación con la Asociación de Semilla de Papa de Canadá (Potato Board).

Indicó que se mantendrán en reunión para analizar la situación del mercado, pues en estados como Carabobo no cuentan con provisiones, a diferencia de Lara y Mérida donde los productores guardan la papa de segunda para después sembrarla.

La elaboración del plato navideño en la zona andina se vería afectada ante la ausencia del tubérculo, advierten.

El pasado 8 de octubre, el gremio se reunió con representantes del Ministerio de Agricultura y Tierra para acordar la compra; sin embargo, no se ha obtenido respuesta, apuntó el representante de la Federación.

“Entendemos que la gestión pasada no le ha explicado bien a la gestión entrante el proceso de compra ni con quién se suele realizar”, explicó.

Ortega Pinto también reconoció que para la entrega de fertilizantes la Corporación Petroquímica de Venezuela Sociedad Anónima (Pequiven) ha cumplido con lo establecido.

Al menos 3.500 empleos indirectos se verían afectados en Carabobo por la falta de insumos, además de 1.200 empleos directos. En esta misma zona, entre marzo y abril suelen iniciar el proceso de cultivo del tubérculo.

Desde hace 70 años, las asociaciones de productores venezolanos de papa acuerdan con la Potato Board la compra del simiente.

Tres tipos de semilla estarían en juego: papa doméstica (para el consumo fresco), papa amarilla (que es la que se siembra en Los Andes) y la variedad atlantic, que es la que va al uso industrial. El retraso en la adquisición detendría, además, los dos ciclos de producción en 2015, especialmente en Aragua y Carabobo, donde se inicia el primer ciclo de siembra.

Preocupación. Un total de 500 productores conforman la Federación entre Carabobo, Aragua y Lara, mientras que en todo el territorio nacional se cuenta con 12.000 hectáreas de papa.

“Los representantes de Potato Board nos manifestaron el fin de semana su preocupación porque hasta la fecha no se ha suscitado ningún acuerdo, ni intención de compra”, detalló Ortega Pinto.

Productores han advertido al gobierno que el no cumplimiento del pago pendiente por la semilla importada a Potato Board desde el año 2013, también afectaría una nueva negociación, lo que incidiría en el abastecimiento y en el precio al consumidor final, ya que no se podrán disminuir los costos de producción.