Ciudad de Guatemala. Un gremio de productores guatemaltecos de tomates de exportación denunció ayer que sus asociados sufrieron pérdidas por más de US$3 millones en la pasada cosecha debido a la destrucción de cultivos por haber utilizado semillas contaminadas.

“Los distintos laboratorios comprobados, así como las pruebas efectuadas por el ministerio de Agricultura comprobaron que un lote estaba contaminado con la bacteria Clavibacter Michiganensis”, dijo el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Invernaderos, Eddie Mendoza.

Explicó que esta bacteria mata las plantas antes de que lleguen a generar frutos y deja estéril la tierra, sin que se puedan sembrar tomates durante cinco años.

Los cultivos de tomate han tenido un auge en Guatemala desde que entró en vigencia el TLC entre dicho país y EE UU, en 2006.

Las exportaciones, que ese año sumaron 27 toneladas, bordearán este año las 6.300 toneladas.

Más de 20.000 hectáreas de cultivos de tomates en invernadero y a cielo abierto hay en el país, y dan empleo a unos 40.000 campesinos.