Managua. Mientras que en países como Guatemala y Honduras se produce un promedio de 20 quintales de café por manzana; Nicaragua alcanza a producir de ocho a diez quintales del grano, números que preocupan a los productores, quienes han comenzado a buscar alternativas para renovar el parque cafetalero de esa nación.

Henry Hüeck, presidente del comité organizador de Ramacafé, un encuentro que busca reunir a exportadores, productores y tostadores de diferentes países, y que se desarrollará a finales de agosto, dijo que en Nicaragua se debe impulsar un plan de inversión para renovar las plantaciones porque el país se está quedando atrás en productividad.

Para ello se necesita por lo menos unos US$100 millones que servirían para levantar a este sector que es el principal rubro de exportación y que en lo que va del presente año ha generado divisas por el orden de los US$381 millones; una cifra superior a los US$341 millones logrados el año anterior.

Julio Peralta, vicepresidente de la Asociación de Cafés Especiales de Nicaragua (ACEN) aseguró, por su parte, que uno de los avances ha sido el grano de primera calidad que se está enviado hacia otros mercados. Nicaragua genera unos 200 millones de quintales de café en un año.

Tanto Peralta como Hüeck, coinciden en que la prioridad es facilitar crédito a los productores, fomentar las buenas prácticas agronómicas y la asistencia técnica para un mejor manejo del cultivo, así como avanzar en la legalización de las propiedades y en mejorar la infraestructura vial en las zonas cafetaleras.