Buenos Aires. En el supermercadismo, el hecho de que una empresa pueda colocar productos con una marca propia significa que el canal de comercialización ganó poder por sobre la empresa elaboradora, coinciden los especialistas.

Las marcas propias se generalizaron con la crisis del 2001 como una estrategia para bajar precios, pero siguen vigentes en la actualidad, y en el último año crecieron hasta un 10% con el nombre de la cadena supermercadista u otro de fantasía asociado a la firma.

"Con la crisis del 2001 las marcas propias en el supermercadismo y en las farmacias crecieron mucho y supieron encontrar la ecuación adecuada a su destinatario. Con el tiempo, dejaron de ser una solución de compromiso y se convirtieron en una opción válida con su propia identidad", opinó la titular de la consultora de consumo masivo Trensity, Mariela Mociulsky.

Según la experta, hay marcas propias de diferentes niveles de calidad y precio, "algunas ofrecen calidad superior y el precio no es el más bajo", advirtió en diálogo con Télam.

"En otras marcas, el `pacto` con el consumidor es ofrecer el mejor precio a una calidad razonable", comentó.

Para Pedro Cavassa, de la revista especializada ASA Retail, las cadenas de supermercados lanzan productos con marca propia "para regular el funcionamiento de las otras marcas, para que no todo esté en manos de la industria proveedora".

Además, afirmó que en el supermercadismo la marca propia existe hace varias décadas y que una de las pioneras fue Disco con su marca Bells.

"Cada vez hay más marcas propias. No sólo se persigue bajar precios, sino son estrategias de ventas para competir en el mercado y regular otras marcas", explicó.

Actualmente todas las grandes cadenas supermercadistas, como Coto, Carrefour, Jumbo y Walmart tienen marcas propias.

No siempre la marca propia lleva el nombre de la cadena, algunas tienen un nombre de fantasía. Walmart, por ejemplo, posee tres marcas propias.

"Cuando uno pone el nombre de su propia cadena al producto que se compromete con la calidad", opinó Cavassa, quien consideró que las marcas propias en los supermercados crecieron en el último año entre un 5 y un 10%.

Una de las cámaras que agrupa a los autoservicios de origen chino, CEDEAPSA, anunció el lanzamiento de varios productos bajo este esquema, como yerba, vinos malbec y torrontés con la marca "Corte Dorado", mientras que en fideos y harinas será "Molinos Dorados·.

Desde hace varios meses comercializa incluso carne bajo la marca "Corte Dorado".

El economista Roberto Dvoskyn, de la Universidad de San Andrés, dijo a Télam que algunos supermercados como la cadena Coto, que tiene su propio frigorífico, elabora sus cortes cárnicos y los comercializa con su nombre y en el caso de otros productos les impone su marca propia.

"La marca propia se impuso mucho con la crisis del 2001. Los productos de marca propia resultan más baratos porque tienen bajo costo de publicidad y bajo costo de distribución, ya que se venden en la propia cadena", reflexionó el experto agregando que "las marcas propias van dirigidas a un público no marquista y generalmente se orientan a productos más comoditizados, como el caso de los vinos o la yerba, pero es difícil que se dé en jabón para lavar la ropa o champú".

No obstante, consideró que la marca propia regula al producto para que "no se escape el precio" beneficia al consumidor y evita los abusos.