Chile. La III reunión ministerial de la Alianza de Energía y Clima de las Américas (ECPA, por sus siglas en inglés) culminó el viernes, dejando por sentado su principal objetivo: relanzar "una revolución energética sostenible", según las palabras del ministro de Energía de Chile, Andrés Rebolledo, que presidió la ceremonia de clausura.

Durante dos días, representantes de 25 países (la alianza está compuesta por 32 naciones, pero muchos de ellos no pudieron llegar hasta la ciudad costera de Viña del Mar por los estragos que está causando el huracán Irma) presentaron iniciativas para mejorar los asuntos energéticos.

El trabajo de los representantes, que incluyó cargos de alto nivel como ministros y viceministros, se divide en varios campos que tienen como denominador común la mejora de las condiciones de vida del planeta: energías renovables, optimización del uso de combustibles fósiles, infraestructuras, eliminación de la pobreza energética, investigación y el desafío de integrar las políticas regionales de este ámbito.

En la cumbre, en la que se planificaron las líneas maestras de las estrategias de la región hasta la próxima cita, que se celebrará en 2019, se destacó una de las paradojas del continente: ningún lugar en el mundo tiene tantos recursos como la región y, sin embargo, 30 millones de personas viven en condiciones de pobreza energética.

Garantizar la electricidad para todos es una de las prioridades, pero en la cumbre la apuesta parece clara: la energía consumida debe ser sostenible y no debe afectar al medio ambiente.

Así lo demuestran las estrategias de Ecuador, Colombia, Perú y Chile, que se centran en cambiar la matriz energética de tal manera que se pueda mantener e incluso aumentar el consumo sin dañar el planeta.

Los esfuerzos de Canadá también se localizan en un ámbito similar, al introducir mejoras que permitan desplazar los recursos desde los combustibles fósiles hacia las tecnologías limpias e innovación.

La integración de las políticas energéticas regionales ha sido otro de los desafíos de la ECPA. De hecho, América Central, México y Colombia desarrollarán un programa de interconexión eléctrica para avanzar en las conexiones y el comercio multilateral regional.

En un mundo en el que las distancias cada vez son más cortas, otro de los grandes retos ha sido el transporte.

Muchos países, entre ellos Chile, México, Honduras, Uruguay, Argentina, Ecuador y Colombia, han apostado por la introducción de vehículos eléctricos para reducir la contaminación.

De hecho, la semana pasada se celebró la Chileweek en China y una delegación del país austral se desplazó al gigante asiático para encontrar empresarios que dirijan la nueva flota de autobuses eléctricos de la capital chilena, un síntoma que refuerza la apuesta que se hizo al comprar dos vehículos que ya circulan por la capital chilena.

Otro de los grandes puntos que se trató en la cumbre fue la educación: los mandatarios de las naciones asistentes demostraron que son conscientes de que el futuro del planeta pasa por los jóvenes y muchos de ellos, como México, Uruguay o Estados Unidos, desarrollarán programas para enseñar buenas prácticas a las nuevas generaciones.

Cabe recordar que el continente americano posee vastos recursos naturales: Chile cuenta con el punto del planeta que más radiación solar recibe con el desierto de Atacama, los recursos hídricos y eólicos de la región son infinitos, Brasil y Estados Unidos producen el 80 % del biocombustible que se genera en el planeta, y 15 naciones americanas tienen recursos de gas y petróleo.

Por eso en la reunión se abogó de manera reiterada por que la región debe liderar una "revolución energética" para afrontar las posibles crisis futuras en el planeta debido a fenómenos relacionados con este ámbito, como el cambio climático.

La salida de Estados Unidos del Acuerdo de París, anunciada hace unos meses por el presidente de EE.UU., Donald Trump, también fue tema de discusión durante el evento y varios funcionarios de diferentes países, como el ministro de Energía de Chile, Andrés Rebolledo, calificaron esa decisión como "preocupante" y una "mala noticia".

Sin embargo, todos los países coincidieron en que el cuidado del medio ambiente es un tema global y conviene unificar estrategias.

Tras la clausura, Chile cierra su presidencia y se la entrega a Jamaica, que acogerá la IV reunión ministerial ECPA, en la que se plasmarán los objetivos que han sido firmados.

La ECPA es una cooperación hemisférica que surgió de la V Cumbre de las Américas, celebrada en 2009 en Trinidad y Tobago, y su objetivo es implementar iniciativas bilaterales o multinacionales para promover las energías limpias, avanzar en la lucha contra la pobreza energética y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero