Quito. Capitales colombianos relacionados al sector automotor se colocarán en nuevas operaciones en Ecuador. Las causas de esa migración de dinero industrial -a un país cuyo mercado de vehículos no supera las 100.000 unidades por año-, están relacionadas a la infraestructura y condiciones de desarrollo social, pero el gran motivador puede ser un plan del gobierno de Rafael Correa de incentivar a la industria de vehículos y vigilar que se desarrolle, incluso, priorizando sus necesidades en las negociaciones con la Unión Europea.

“¿Qué es lo que Ecuador plantea a Unión Europea?, dejar al sector automotor en la canasta (sin apertura comercial) un mayor tiempo, 10 años, esa ha sido nuestra posición inicial para salvaguardar el sector ensamblador de automóviles en el país, ahorita Europa pide que mejoremos esa oferta reduciendo años y hacemos un análisis con el sector automotor y un análisis del impacto si decidimos reducir los tiempos”, explicó el ministro de Comercio Exterior de Ecuador, Francisco Rivadeneira.

La revista Dinero, de Colombia, publicó el pasado 13 de marzo un análisis sobre una supuesta crisis de la industria automotriz colombiana, debido a la preferencia por vehículos ensamblados en el exterior (67%) que coincide con la intención de algunas industrias relacionadas al sector de invertir en Ecuador, debido a las condiciones positivas de para rentabilizar esas inversiones.

El gerente de la ensambladora de Chevrolet, Fernando Agudelo, confirmó que uno de los grupos más grandes de Colombia del sector, Neme, invertirá para producir piezas en Ecuador.

“Hemos trabajado desde hace un par de años en como potenciar el desarrollo de nuestra industria y eso terminó en una modernización de nuestra planta pero necesitábamos incrementar el valor agregado y encontramos inversionistas extranjeros y de Colombia, por eso traemos inversionistas como el Grupo Neme, para hacer la primera planta de amortiguadores”, dice Agudelo.

“Ya están viniendo muchas de las empresas, cada vez vamos a producir más partes de vehículos en el país”, enfatizó el ministro de Industrias, Ramiro González, quien plantea un plan de sustituir importaciones y apoyar a las industrias locales, lo cual genera en los primeros tres meses, la corrección de US$535 millones en la balanza comercial.

“Ecuador llama la atención por un clima favorable en Colombia, confiamos en el plan del gobierno y un trabajo conjunto con el sector privado para que todo lo que queramos”, dice el viceministro ecuatoriano de productividad, David Molina, sin embargo enfatizó en que las empresas deberán sujetarse al plan de sustitución selectiva de importaciones y cambio de matriz productiva.

“El sector automotriz es muy importante, pero su inserción en la matriz pasa por exigirle mayor contenido nacional, miramos estos procesos con tranquilidad y hay que explicarles (a los inversionistas) cual es el plan ecuatoriano, no solamente queremos ensamblaje, determinamos una línea muy clara y precisa de lo que queremos en Ecuador”, dijo.

“Seguimos completamente el plan del gobierno que va en línea al desarrollo industrial, sustitución de importaciones, matriz productiva, y por ahí caminamos”, dijo Fernando Agudelo.

“Hablando en nuestro caso vemos que hay un compromiso del gobierno de desarrollar la industria y es el mismo compromiso nuestro, el camino no es esperar a que pasen las cosas sino invertir, y eso es lo que hacemos porque vemos un norte de desarrollo industrial”, agregó.

José Román, director general de Nissan para Latinoamérica, dijo -en una entrevista realizada en diciembre con la agencia Andes- que su nueva fábrica, emplazada en Aguas Calientes, México, produce por sí sola más vehículos de los que consume en todo un año Ecuador, por lo que su compañía no veía como una opción ubicar una ensambladora en Ecuador.

“Debes ser muy competitivo en el mercado y eso requiere el mejor talento”, explicó, “contratamos 4.000 trabajadores en la nueva fábrica de Aguas Calientes, esas personas están un año solamente adaptándose a la empresa”, dijo.

Sin embargo, en Colombia algunos inversionistas ven que la competitividad sistémica de Ecuador ha incrementado su capacidad de producción, por ejemplo, la revista Semana entrevistó a la directora de la Cámara Automotriz de ese país, Juliana Rico, que dijo que Ecuador desarrolla políticas que reconocen el aporte de la industria. 

“Ecuador redujo la ruta de las plantas a los puertos de ocho horas a cuatro horas, eso es un factor de competitividad determinante al momento de estructurar el costo-producto”, dijo a la publicación colombiana. 

Los resultados pueden comenzar a verse, por ejemplo, la ensambladora de Chevrolet en Ecuador ganó reconocimiento de la empresa estadounidense por ser la más productiva y de desarrollo tecnológico al compararla con las demás ensambladoras de esa marca en la región (incluyendo a México). 

“Algo que nos llena de mucho orgullo, porque la operación en Ecuador (la planta industrial) es la más pequeña de Sudamérica, no va así con el desarrollo tecnológico fuimos premiados por tener la mayor productividad, fuimos globalmente la primera planta con centrifugación de calidad y por eso vienen de las otras plantas a aprender acá”, dijo Agudelo.