Enfrentamientos entre policías y pobladores que rechazan el millonario proyecto minero de la estadounidense Newmont en el norte del Perú dejaron el martes varios heridos, en una protesta que crece pese al compromiso del Gobierno de buscar solución al conflicto.

Los pobladores vecinos a Minas Conga, de US$4.800 y que busca trasvasar cuatro lagunas para extraer oro, temen perder el agua para sus cultivos y ganados y han asegurado que seguirán protestando hasta que el Gobierno retire el plan, considerado clave en la industria minera del país.

"Hacemos un llamado a todos ellos a la cordura, a la calma, a que la población no debe sufrir los embates de un problema que nosotros consideramos importante y que queremos resolver", dijo el primer ministro, Salomón Lerner, a periodistas.

En el sexto día de protestas en Cajamarca, a 900 kilómetros al norte de Lima y donde se ubica el proyecto, el gobierno anunció la dimisión del viceministro de Gestión Ambiental, José de Echave, por discrepancias en el manejo de la disputa.

La protesta hizo que se suspendieran vuelos domésticos de un aeropuerto, en medio de bloqueos de carreteras, problemas de abastecimiento de alimentos y restricción del comercio.

El Presidente Regional de Cajamarca, Gregorio Santos, dijo a Reuters que el enfrentamiento en el proyecto Minas Conga dejó 14 heridos, dos de ellos de bala, cuando policías intentaban desalojar a los manifestantes.

También aseguró que en otra protesta en la localidad aledaña de Celendín hay hasta el momento 19 heridos por bombas lacrimógenas que se lanzaron en enfrentamientos de los manifestantes con la policía.

En Celendín funciona una oficina de información de proyecto minero y los manifestantes irrumpieron a la sede y causaron algunos destrozos, según fuentes cercanas a la compañía.

El Ministerio de Interior dijo sin embargo en un comunicado que los heridos fueron ocho en la zona del proyecto, entre ellos tres policías, la mayoría por perdigones.

"La población pide exactamente que el presidente asuma lo que estamos pidiendo, que declare la inviabilidad del proyecto Conga porque hay suficientes argumentos técnicos que hacen evidente su inviabilidad", dijo a Reuters el presidente del Frente de Defensa Ambiental de Cajamarca, Wilfredo Saavedra.

La poderosa industria minera peruana, uno de los motores de la economía local, es blanco de una ola de protestas ambientalistas, sociales y demandas laborales.

Renuncia. La protesta es un desafío a la posición del gobierno de Humala, que ha afirmado que Minas Conga es necesario para el desarrollo económico y social, pero con cambios en su ejecución que garanticen el respeto al medio ambiente.

Para el desarrollo del proyecto de Newmont, se planea trasvasar el agua de cuatro lagunas a tres reservorios. Dos de las lagunas serán utilizadas para depositar desechos o relaves. Los manifestantes temen que el plan afecte las fuentes y filtraciones naturales de agua en la zona.

El conflicto tocó las esferas del Gobierno con la renuncia del viceministro de Gestión Ambiental luego de que se publicara un informe de su portafolio, en el que se advierte de impactos en el ecosistema de la zona de influencia del proyecto.

El titular del Ministerio del Ambiente, Ricardo Giesecke, confirmó el informe pero dijo que el trabajo sólo busca "enriquecer" el estudio de impacto ambiental que preparó Newmont junto a su socia peruana Buenaventura.

"La minera tiene campo abierto para hacer sus inversiones, pero todo es perfectible", sostuvo el funcionario.

Giesecke afirmó por ejemplo que "sería una muestra de amor" si Newmont decide mantener dos de las cuatro lagunas en cuestión, trasladando los desechos mineros a otra zona.

El oro que alberga la zona minera tiene un valor de unos US$15.000 millones a precios actuales.

Lerner afirmó que en este momento no hay garantías para que Humala o una comisión de alto nivel del gobierno viaje a la zona de conflicto en busca de reiniciar conversaciones con los líderes de la protesta.

"Las condiciones son que haya la posibilidad de dialogar de forma ordenada y con las personas representativas y eso es lo que estamos buscando", refirió.

El dirigente Saavedra dijo que la población solo levantará la medida de lucha una vez que el proyecto Conga sea rechazado por el Gobierno. Además señaló que Cajamarca reclama la renuncia del ministro de Energía y Minas, Carlos Herrera, quien se ha mostrado a favor del desarrollo del emprendimiento.