Las protestas sociales que se registraron en Perú durante los últimos meses empiezan a tener sus efectos negativos en el sector minero de este país, al paralizar al menos 43 proyectos mineros.

Según la presidenta del Comité Minero de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, Eva Arias, esta situación retrasará el desarrollo de inversiones por más de US$25.000 millones para el periodo 2012-2016.

"No queremos que el país sea de las oportunidades perdidas. Si la producción no se presenta en el momento que se debe presentar, tendremos perspectivas de decrecimiento", subrayó Arias.

La alerta amarilla en este sector fue dada con el anuncio del consorcio estadounidense Newmont Mining el pasado 21 de agosto, al suspender el proyecto minero Conga en la región norteña de Cajamarca, debido a la oposición de la población en esta localidad.

Después de 10 meses de protestas y paros en contra de este proyecto, que incluso dejó tres muertos, el director ejecutivo de esta corporación, Richard O'Brien, expresó que debido a esta situación social no existen "las condiciones sociales para llevar a cabo este proyecto".

Básicamente, los pobladores liderados por su presidente regional, Gregorio Santos, se oponen al proyecto Conga aduciendo que las obras afectarán las cuencas hidrográficas de esta región, ubicada a 861 kilómetros de Lima.

Las protestas que paralizaron la ciudad de Cajamarca y sus poblaciones satélites también provocaron 20 heridos entre los manifestantes debido a choques con las fuerzas de seguridad, que actuaron bajo un decreto de estado de emergencia.

En otras zonas del país, los conflictos sociales similares provocaron la paralización de obras en alrededor 23 localidades donde existen o se pretenden desarrollar proyectos mineros, petroleros y energéticos.

Con respecto a hidrocarburos, la gerente local de la estadounidense Hunt Oil, Bárbara Bruce, detalló que como resultado de esta situación conflictiva, se han paralizado unos 23 lotes de exploración en este rubro, lo cual retrasará la ejecución de inversiones.

La funcionaria destacó que estos retrasos y paralizaciones no sólo se deben a las protestas, sino que también a las demoras en las entregas de los permisos de operaciones.

El complicado panorama en Perú, que ya vislumbra complicaciones a corto plazo en las inversiones de 2013, se reflejará en que el próximo año las actividades en este sector podrían disminuir 33% en promedio.

Para el próximo año se prevén inversiones por US$4.000 millones, lo que representa unos US$2.000 millones menos de lo planificado por el Ministerio de Energía y Minas, entidad rectora de esta actividad productiva.

Además en el aspecto laboral, la suspensión del proyecto Conga podrá en riesgo alrededor de 4.500 puestos de trabajo en la región norte de este país. Sobre este tema, el ministro de Energía y Minas, Jorge Merino, aunque reconoció que hay algunos retrasos no es para alarmarse, porque pese a la paralización de algunas obras,hay proyectos que se están llevando a cabo sin ninguna dificultad.

"El tema Conga ha creado una expectativa sobre qué va pasar con las inversiones mineras en el país", precisó el alto funcionario al tocar este tema.

Sin embargo, Merino detalló que en este país andino existen proyectos en este sector extractivo por cerca de US$28.000 millones que ya han recibido la aprobación de sus respectivos Estudios de Impacto Ambiental (EIA).

Puntualizó que pese a la magnitud de las inversiones potenciales que podrían generar las inversiones en el proyecto Conga, también existen otros proyectos importantes para la economía peruana.

El ministro exhortó a las poblaciones de Cajamarca a reflexionar sobre la suspensión del proyecto,más aún en que el gobierno peruano ha dado muestras de apertura con el levantamiento del estado de emergencia en esta zona.

Merino aseguró que la oposición de algunos sectores de la población de esta región se debe más que todo a motivaciones políticas.