"Según nuestras cifras, ya pasamos el peor momento y en 2017 prevemos que empezará a bajar la vacancia de oficinas" en Santiago, destacó Nicolás Cox, gerente general de CBRE Chile, empresa de gestión inmobiliaria a nivel mundial.

Cox explicó que ya en el primer trimestre de este año se observó una mejora en la absorción de m2 de oficinas clase A y que se mantuvieron los índices de vacancia estables. En ese marco, la tasa de vacancia para edificios clase A se mantuvo en 9,3%, mientras que en edificios clase B se registró una leve alza: 11,8% comparado con el 10,7% del trimestre anterior.

Cabe señalar que una ubicación en un barrio consolidado es el principal elemento que divide las categorías. Pero además, existen factores tecnológicos y técnicos que inciden en los precios y, en menor medida, en la calidad.

Respecto al menor dinamismo que muestra la economía chilena en los últimos años y su incidencia en el mercado inmobiliario, Cox recordó que este mercado desarrolla sus proyectos considerando plazos largos y, en ese sentido, aclara que Chile seguirá siendo un país atractivo para inversionistas internacionales por su estabilidad y reglas claras entre los mercados de la región. 

Cox añade que en 2013 y 2014 se produjo en Chile la liberación de superficies por parte de compañías ligadas a la minería, producto de la desaceleración de este sector productivo, situación que se fue regularizando al 2015, como se ejemplifica en la composición histórica de uno de los barrios emblemáticos del submercado, El Golf -ubicado en la zona oriente de la capital chilena-, donde el sector minero ocupaba más del 50% durante el 2010, versus el 14% que ocupa en la actualidad.

En el barrio El Golf se absorbió más del 90% de la superficie liberada, y al día de hoy se puede decir que el barrio se encuentra totalmente renovado, estabilizado y con una vacancia natural propia de cada uno de sus edificios. 

Panorama latinoamericano. Entre las principales consideraciones para el mercado regional de oficinas, las sedes regionales de CBRE destacan algunos aspectos:

*Existe un contraste marcado entre el desempeño de los mercados de Centro y Sudamérica, derivado de situaciones económicas disímiles. México continúa creciendo al ritmo de la economía de EE.UU., incluso registrando niveles record de Inversión Extranjera Directa y que ha implicado un crecimiento de 40% desde 2014, mientras que Panamá alcanzó el mayor crecimiento durante el 2015, impulsada por actividades financieras, sedes de multinacionales y las expectativas generadas por la ampliación del Canal de Panamá. En el segundo caso, sólo Colombia y Perú lograron un crecimiento más que modesto, a pesar de los bajos precios de las materias primas y el petróleo.

*Toda la región cerró el 2015 con un mercado de oficinas muy activo en términos de absorción neta. No obstante, eso no impidió que la tasa de vacancia promedio del 2015 cerrara con niveles sin precedentes, en 13,9% para oficinas clase A/A+.

*Este aumento en la tasa de vacancia, sumado a la débil posición de las monedas locales, ha incidido en una progresiva disminución de los valores de renta en la mayoría de los países, situación que se ha ido conteniendo desde la última parte del 2015, como fue el caso de Santiago, donde el ritmo de caída en los arriendos se contuvo, si bien aún hay espacio para una mayor contracción durante este 2016.

*Nuevamente, Ciudad de México destaca por llevar casi tres años de crecimiento sostenido en las rentas a pesar de tener tasas de vacancia por sobre el 11%, con niveles de absorción trimestrales neta al primer trimestre de 2016 superiores a los años anteriores y un nivel de inversión en oficinas activo. En el otro lado de la balanza se encuentra Sao Paulo, que a pesar de sufrir una disminución en el ingreso de nuevas construcciones, continúa teniendo una débil toma de superficies que no alcanza a compensar por la cantidad de superficies liberadas, causando así una absorción negativa.

*El caso de Buenos Aires es particular, debido a los profundos cambios en la política macroeconómica de Argentina. En la primera parte del año se ha visto un mercado cauteloso en miras al resto del año, en respuesta al impacto provocado por el aumento en el costo de vida y el declive en el consumo interno. No obstante, el mercado de oficinas sorpresivamente tuvo un desempeño favorable que permitió bajar la tasa de vacancia desde 9,3% a 7,3%. Adicionalmente, no se ve en el corto plazo una ralentización en el aumento de los valores de arriendo.