El gerente de Estudios de la Sociedad Nacional de Minería, Álvaro Merino, estimó que, tanto el presente año como el 2016, el sector minero tendrá un nulo crecimiento, ya que en ambos años la producción de cobre de nuestro país no mostrará incrementos. “Esperamos que la producción de cobre, nuestro principal producto de exportación, se mantenga en los mismos niveles del año 2014, esto es en torno a las 5.750.000 toneladas”, explicó.

El ejecutivo de SONAMI expuso en el seminario de proyecciones económicas 2016 ¿Seguirán enflaqueciendo las vacas?, organizado por la Cámara de Comercio de Santiago y que contó con ponencias de los encargados de estudios de las ramas de la Confederación de la Producción y del Comercio.

En su intervención, Álvaro Merino proyectó que las exportaciones mineras se situarán en torno a los US$35 mil millones tanto el 2015 como el año venidero.

En cuanto a precio del cobre, indicó que este año ya está jugado y cerraría con un valor cercano a los US$2,53 y el próximo año la cotización del metal rojo se ubicaría en un rango entre US$2,40 y US$2,60 por libra. “Esperamos tres años complejos donde el precio del cobre tendrá una cotización modesta respecto de lo que vimos en los últimos años, pero a partir del año 2018, si China no dice otra cosa, debiéramos ver un repunte interesante en el precio”, agregó.

El gerente de Estudios de SONAMI señaló asimismo que el aporte de la minería al financiamiento fiscal alcanzaría este año a US$3.156 millones y el año 2016 a US$2.140 millones, de acuerdo a datos del último Informe de Finanzas Públicas elaborado por el ministerio de Hacienda. “La caída en el precio de los commodities, que en el caso del cobre ha sido de más de 24% en el periodo septiembre del presente año e igual mes del año pasado, ha significado una importante caída en los ingresos y márgenes de las compañías mineras que han iniciado ajustes en su producción y personal para enfrentar la coyuntura”, sostuvo Merino.

En cuanto a la inversión sectorial, el ejecutivo dijo que, cualquiera sea la medición que se utilice, “claramente se observa que parte importante de la cartera de proyectos está detenida, en revisión o en condición incierta”.

“Los procesos de revisión se explican por aumento de costos, condiciones de mercado, necesidades de financiamiento, mejorar estudios de factibilidad y procesos, afinar estudios ambientales y comunitarios, asegurar el suministro eléctrico y de agua, pero también a la serie de propuestas de reformas legales y anuncios de cambios constitucionales de los que se desconoce el ámbito, dirección y alcance”, concluyó.