El mundo alcanzó a cantar victoria cuando vio al precio del petróleo repuntar durante el segundo trimestre de 2015, la ilusión se apoderó de muchos después de observar cómo el marcador de crudo ligero de Texas (WTI) pasó de US$44 a US$61, y también por ser testigos de cómo el indicativo del Mar del Norte, Brent, cambió de US$50 a US$68. Sin embargo, ese sueño se ha roto tras el nuevo periodo bajista que trajo el comienzo del tercer trimestre del año, en el último mes y medio los referentes han caído a niveles cercanos de los US$42 y los US$48, respectivamente. Y aunque no es la primera vez que los precios de este recurso natural se encuentran por debajo de los US$50, las nuevas realidades internacionales advierten que podría haber una caída tan fuerte que se podría bajar a precios de hasta US$30.

Juan David Ballén, analista de Casa de Bolsa, explicó que “desde que comenzó la crisis de los precios del petróleo, y sobre todo después de que bajara por debajo de los US$45 en el primer trimestre de 2015, siempre se ha contemplado la posibilidad de que la cotización del crudo caiga por debajo de US$40. En este último año lo único constante ha sido la volatilidad, por ello factores como el alza de la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos y la liberación de las exportaciones de Irán, suspendidas desde 2006, son algunos de los factores que inducen a pensar que el precio del petróleo podría caer hasta los US$30”.

Los factores que están provocando este nuevo periodo bajista no han cambiado, pero sí se han intensificado. La liberación de las exportaciones de Irán, suspendidas desde 2006, implica que la oferta mundial de crudo aumentará en por lo menos 500 mil barriles de crudo a partir de 2016. El profesor de la Universidad Nacional, Álvaro Zerda, advierte que esta cifra se podría elevar hasta 8 millones de unidades en un par de años.

La liberación de las exportaciones de Irán iría más allá del simple plano económico y trascendería al geopolítico, el nivel de producción del que habla el profesor de la Universidad Nacional rivalizaría con el de Arabia Saudita (9 millones de barriles al día), el principal productor de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP). Además se trataría de un enfrentamiento económico entre dos naciones que tienen una importante historia de conflictos, por ello se podría decir que la verdadera guerra por el petróleo se daría entre estos países.

Un de las lecciones más importantes que se han aprendido en el último año es que el precio del petróleo no solo depende del comportamiento de la producción de este sector.

Esto implicaría además que la próxima reunión de la OPEP tendrá una particularidad especial. Durante los dos encuentros pasados los miembros de este bloque, principalmente influenciados por Arabia Saudita, optaron por mantener la meta de bombeo de crudo inalterada. Una postura que en octubre de 2014 provocó el declive de los precios hasta los US$60, y con la amenaza de una mayor producción iraní no se puede descartar otro bajonazo en la cotización dependiendo de lo que decidan.

Un de las lecciones más importantes que se han aprendido en el último año es que el precio del petróleo no solo depende del comportamiento de la producción de este sector. La incertidumbre en torno a la normalización de la política de Estados Unidos fue de hecho lo que marcó el comienzo del desplome de los precios del crudo. Por ello “dependiendo del momento en que se produzca el primer levantamiento de la tasa de interés de la Reserva Federal (Fed), el precio del petróleo podría tener otra caída importante, incluso se podría dar una que lleve a la cotización del crudo hasta los US30”, explicó Ómar Suárez, analista de Alianza Valores.

La razón de la relación de la política monetaria de EE.UU. y el precio del combustible radica en que la Fed tiene la capacidad de fortalecer el dólar con solo tomar la decisión de elevar su tasa de interés, que es la denominación de la cotización internacional del crudo. Por esta razón, si la divisa estadounidense se fortalece el precio del crudo tiende a caer porque se ajusta al nuevo valor de su denominación”, comenta Camilo Silva, director de Análisis Técnico de Valora Inversiones.

La Fed ha dejado claro “que el levantamiento de la tasa de interés dependerá de los próximos reportes de empleo y de inflación de Estados Unidos. Por lo que si los siguientes informes laborales y de precios son muy buenos, más rápido se producirá la primera alza de la tasa de referencia. Por ello, en este momento la cotización internacional del crudo es muy sensible cada vez que sale uno de estos informes”, afirmó Ballén.

El momento en el que se producirá el primer levantamiento de la tasa de interés de la Reserva Federal es uno de los debates más candentes en la actualidad. Los sondeos realizados por el portal de noticias Bloomberg muestran que hay 50% de probabilidad que el incremento se produzca en septiembre y otro 50% indica que se daría en diciembre. De manera que hay dos meses en los que existe el riesgo de que el petróleo entre en otro periodo de oscuridad.