Poco a poco las cifras negativas van quedando en el olvido para el sector inmobiliario. Esto se le debe atribuir, sin retoques ni exageraciones, a las mejores expectativas de mercado que promete
el programa económico de Sebastián Piñera y a la reactivación financiera internacional. 

Y es que el efecto fue inmediato en la Bolsa de Comercio de Santiago al otro día de las elecciones presidenciales, cuando el IPSA iniciaba sus operaciones con un alza de casi 6%. Otro factor crucial son las proyecciones del Banco Central que hablan de un crecimiento cercano al 3,5%, lo que se traduciría en una importante reactivación de los sectores productivos y en un incentivo a la inversión. En tanto, las acciones de la banca, construcción, retail y materias primas se encuentran en franca recuperación.

Un dato no menor se relaciona con que la nueva administración se ha comprometido con respetar los derechos de propiedad y no establecer planes de expropiación forzosa. Asimismo, pretende impulsar una reforma tributaria pro crecimiento que se basa en volver a un sistema que integre 100% los impuestos a la renta de empresas y personales, además de reducir la tributación. Esto, sin duda, ha permitido que inversionistas y desarrolladores miren con otros ojos a la economía chilena y, por tanto, apuesten sus cartas en el sector inmobiliario.

“La confianza que otorga el crecimiento proyectado por el nuevo gobierno ha producido que se destraben decisiones dejadas para el largo plazo. Es necesario poner atención a la disposición de los bancos para financiar nuevos proyectos, ya que es un antecedente que generaría una positiva reacción del sector inmobiliario, entendiendo que el crecimiento de la inversión en vivienda privada de la CChC para 2018 es de 2,8%”, estima Luis Ignacio Montalva, gerente general de Montalva Quindos.

Lo anterior se refleja en las tasas de créditos hipotecarios que se encuentran en torno al 3%, por lo que sería un buen momento para invertir en propiedades, a pesar de que las normas para
adquirirlos son más restrictivas desde 2016.

Con esto, el Banco Central pretende estimular el consumo de créditos, ya que “es un buen momento para acceder a ellos, si se cuenta con un pie de 20%. También es favorable para renegociar una deuda, siempre y cuando se esté dentro del primer 50% del abono, debido a que en esta etapa, el pago es mayoritariamente de intereses. En caso contrario, es necesario evaluar y calcular si realmente es un beneficio”, afirma Matías Montalva, gerente de Intermediación de Montalva Quindos.

Lo que el 2018 se llevará. El año pasado, la baja de entre 1 y 1.75% del crecimiento nacional fue equivalente a un 33% menos de lo que se estimaba, hecho que, entre otros, repercutió en la caída de un 48% en las ventas de viviendas nuevas durante el primer semestre. El motivo se basó en el efecto del IVA aplicado a la venta de propiedades, junto a la contracción de la minería, la inestabilidad económica
y la incertidumbre política.

“Este escenario generó una inestabilidad que afectó al mercado inmobiliario para personas naturales, inversionistas y empresas, ya que todos los precios tendieron al alza debido al aumento en los valores de suelo y a la escasez de zonas con potencial para el desarrollo de proyectos - debido a las restricciones normativas-, además del aumento de los costos de tramitación por permisos de mitigación. Lo mismo acrecentó la vacancia de las propiedades industriales o comerciales, congelando contratos de arriendo, a la espera de mejores condiciones económicas”, asegura Luis Ignacio Montalva.

La situación cambió un poco durante el segundo semestre de 2017 gracias a una leve activación de la economía, ya que las tasas bancarias aplicadas por el Banco Central bajaron, al igual que el dólar, mientras que el cobre aumentó su valor, alcanzando los US$3 la libra.

“Este fenómeno repercutió en que tanto inversionistas como desarrolladores de proyectos decidieron construir en sectores, hasta ahora, poco apreciados, lo que también se debió a la habilitación de las nuevas líneas del Metro en Santiago, a la escasez de terrenos y a sus altos precios”, asegura Carla Tapia, gerente del área de Estudios de Montalva Quindos. En este periodo se registró un leve crecimiento de un 2,7% de unidades vendidas, lo que frenó la tendencia a la baja, generando un repunte en la incorporación de nuevos proyectos habitacionales y en los precios de viviendas nuevas, hecho que ha sido catalogado por los entendidos como el inicio del despegue hacia un año con expectativas más alentadoras para el sector.