En medio de una crisis mundial con sobresaltos financieros y bajo consumo en la adquisición de vehículos en otros países, como lo es América Latina, la industria automotriz en México apuesta a mantenerse como el motor de la economía nacional, en el que este año romperá récord después de una década, con incremento en ventas de 17% anual, afirma Guillermo Prieto Treviño, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

En entrevista con El Economista, el líder del gremio de las agencias de autos adelanta que el pronóstico de la AMDA es lograr un cierre de año muy cercano a 1 millón 331.000 unidades ligeras, lo que llevará a un crecimiento de 17% en ventas respecto del 2014.

“Tuvieron que pasar nueve años para superar el récord del 2006, cuando se vendieron 1 millón 139.000 vehículos, casi una década perdida”, refiere.

En el 2015, en el mercado automotor se conjuntaron factores positivos del lado de la oferta y la demanda que impulsan las ventas a cifras récord, cuyos temas se asocian a la baja importación de coches llamados basura procedentes de Estados Unidos; una mejor confianza del consumidor mexicano, el aumento en el financiamiento, tasas de interés competitivas y el hecho de que los precios de los autos no hayan aumentado, explica Prieto Treviño.

“Este año, por vez primera desde que en el 2005 se permitió la importación legal de vehículos usados, se logrará que esta cifra sea inferior a 200.000 unidades. Esto implica una caída casi de 70% respecto del año previo. Es importante anotar que en los últimos 10 años se han importado casi 7,4 millones de vehículos usados, lo que equivale a 72,4% de los vehículos nuevos comercializados en el mismo periodo”, destaca.

El representante de los distribuidores comenta que la competencia extrema ha hecho que los precios de los vehículos se mantengan estables, incrementándose en promedio al mes de agosto sólo 2,86% en términos anualizados, mientras que la inflación crece a 2,59% en el mismo plazo; la inflación históricamente más baja.

El financiamiento para la compra de vehículos crece a 25,6% en los primeros ocho meses del año, y representa 63% del total de vehículos vendidos, lo que contrasta con 52% de apenas hace tres años.

“La industria automotriz enfrenta grandes retos para seguir siendo uno de los principales motores de la economía mundial, desde la reconversión energética hacia vehículos limpios, la adaptación a los gustos y necesidades de los nuevos consumidores, la competencia extrema y las regulaciones nacionales cada vez más estrictas”, abunda.