Caracas. En un despacho de prensa de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), la empresa señala que el proyecto Carabobo 2 quedará reservado para la estatal.

Pese a no haber detalles de si será desarrollado con esfuerzo propio o simplemente se mantendrá en stand by, el Ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, dijo el miércoles durante el anuncio de los ganadores de los Bloques 1 y 3 del proyecto que ese campo podría ser subastado en el futuro.

Sin embargo, mostró satisfacción por los resultados y explicó que se harán inversiones por el orden de los US$80.000 millones hasta el año 2016, de los cuales US$30.000 millones se destinarán a los dos bloques de Carabobo y US$50.000 millones en los desarrollos de Junín.

Con estos proyectos Venezuela alcanzará una producción de 6 millones de barriles de petróleo en 2016, que redundará en mejores condiciones para el pueblo venezolano y para la economía del país, ya que se estiman recursos de más de US$25.900 millones orientados a impulsar proyectos que impactarán positivamente en la calidad de vida de la población.

Los consorcios seleccionados, cuyos primeros volúmenes de crudo se producirán a partir del año 2016, se desenvolverán dentro del marco legal y fiscal de la República y según lo establecido en la Ley Orgánica de Hidrocarburos, como el pago de Regalía de 33,3%, una tasa de 50% en Impuesto Sobre La Renta y el 50% por concepto de ventas de hidrocarburos para el Estado venezolano, explicó el ministro Ramírez, quien informó sobre la obtención para la República de más de US$2.230 millones en bonos durante la fase de selección de socios.

Sin embargo, Ramírez añadió que entre los bloques que se han ofertado en Carabobo y los acuerdos en el Bloque Junín, se tendría un total de montos ofertados entre bonos y financiamiento de US$5.730 millones.

Recalcó el también presidente de Pdvsa que es la primera vez que ocurre algo así en el país, toda vez que cuando se hizo la apertura petrolera no hubo ningún bono para la República.

Reacciones positivas. El analista petrolero, Juan Carlos Sosa Azpúrua se mostró sorprendido por el éxito de los resultados de la licitación de Carabobo.

"Estoy asombrado de que hayan podido adjudicar el bloque 1 y 3, y me parece a la vez una señal positiva, pues independientemente a lo que pasa en el país y la inestabilidad jurídica se sigue viendo a la Faja como un lugar esencial para invertir", comentó el analista.

Su percepción refiere que la demanda va a seguir creciendo por lo que resulta interesante y esencial posicionarse en la Faja. Recomienda a las empresas del área que no deben olvidar ese elemento, y deben mantener algún tipo de presencia en Venezuela.

Pese a que, en su opinión, los consorcios son extremadamente desiguales, y abundan las empresas estatales que se están apalancando en las grandes (Chevron y Repsol), considera que tienen una estrategia de posicionamiento interesante de cara al largo plazo.

Comentó además que el Gobierno flexibilizó efectivamente las condiciones, y Pdvsa reconoció que le resultaba imposible asumir esos desarrollo exclusivamente con esfuerzo propio.

"Hay que ver, sin embargo, los contratos finales, lo lógico es que sigan el camino trazado pues las empresas han pagado mucho dinero, e imagino que estudiaron y calcularon los riesgos implícitos", dijo Sosa.

Producción discreta. "Los proyectos de la Faja habían convocado a 19 empresas petroleras, y se lograron sólo dos consorcios, además de que un bloque quedó desierto, de tal manera que hablar de éxito es bastante presuntuoso", opinó el ex ministro de Energía y Minas, Humberto Calderón Berti.

Para él uno de los elementos que más ahuyentó a las empresas y sus capitales fueron y son los constantes cambios en materia jurídica, factor fundamental para cualquier inversión y más de las dimensiones de las petroleras.

En torno a los desembolsos planificados Calderón Berti no está tan seguro de cuánto efectiva y realmente van a invertir las empresas. "Una cosa es lo que se dice y otra muy distinta la que al final hacen", indicó.

En opinión del analista la producción de esos proyectos será muy discreta hasta tanto no entren en operación los mejoradores de crudo. Considera que hablar de bombeo temprano no es cosa fácil, pues es una labor que se lleva su tiempo y tiene una logística muy particular.

Por otra parte, Calderón Berti, desestima los comentarios en los cuales se comparan realidades muy disimiles. "Solicitar un bono de participación con un barril a 14 dólares es muy distinto a exigirlos con un crudo sobre los 70 dólares".

Cuando los proyectos existentes hoy en la Faja fueron licitados se debió convivir con muchos factores que impedían hacer solicitudes a las empresas. Había que dar incentivos para que invirtieran en el país.

Comenta el analista y actor de ese momento que los costos de producción con mejorador incluido giraban en torno a 9 dólares el barril, por lo que le resulta muy difícil creer que hoy estén en siete, según cálculos de Pdvsa. "Los costos se han más que duplicado", dijo.