Los drones (o aviones no tripulados) necesitarán un marco jurídico más sólido para evitar obstaculizar la innovación.

Los vehículos aéreos no tripulados (UAV por sus siglas en inglés), comúnmente conocidos como drones, solían ser utilizados exclusivamente por los militares. Ya no más.

Según información de una fuente interna del negocio, ahora se espera que los drones civiles y comerciales impulsen el mercado, con un crecimiento del 19% anual durante los próximos cinco años, casi cuatro veces más rápido que los drones militares.

Para 2035, podría haber más drones comerciales en operación que aeronaves tripuladas.

Sin embargo, quienes dictan las reglas aeroespaciales no están tan seguros. El gobierno del Reino Unido dice que el público está más preocupado por el riesgo de ser espiado. Otros se preocupan por la posibilidad de que los drones caigan sobre la gente o choquen con los aviones. Entonces, ¿qué se puede hacer para garantizar la seguridad de los civiles al mismo tiempo que se permite que la industria de los UAV’s florezca y alcance su potencial económico?

Según Paul Rigby, de ARPAS-Reino Unido, una opción sería inventar un “sistema de detección y prevención” instalado a bordo de los aviones no tripulados, reduciendo así el riesgo de colisiones en el aire.

Este sistema podría ayudar a flexibilizar el requisito, que existe en la mayoría de los países, de que los UAVs vuelen solamente dentro de la línea de visión del piloto.

Actualmente Amazon está probando el enfoque en Canadá, que, junto con Australia y Francia, es uno de los pocos países que actualmente disponen de pruebas de vuelo de aviones no tripulados fuera del campo de visión del piloto.

“Francia está por delante de muchos países en términos de regulaciones de aviones no tripulados”, señaló Emmanuel Noirhomme, director de operaciones de Redbird.

El país ha adoptado un enfoque pragmático para la regulación, con normas básicas para aviones civiles en 2012 y una actualización que se llevó a cabo este año después de un período de pruebas de 18 meses. También distingue entre los distintos usos de aviones no tripulados. Mientras que los vuelos comerciales que circulan fuera de la vista requieren licencias, por ejemplo, las recreativas de corto alcance, no.

Otra idea es tener un sistema de control de tráfico aéreo central diseñado específicamente para aviones no tripulados. La NASA está liderando el desarrollo de un sistema de este tipo, que trabajaría conjuntamente con osFlexPilot de Airware, un sistema operativo de piloto automático para drones.