Singapur. El segundo mayor puerto de China requerirá por lo menos dos años para ampliar sus vías marítimas y puedan ser usadas por los enormes buques cargueros de mineral de hierro de Vale, dijo este martes un ejecutivo, lo que plantea más demoras para la minera si Pekín decidiera remover una veda sobre las embarcaciones.

China es el principal comprador mundial de mineral de hierro y el principal cliente de Vale.

En enero, navieras chinas convencieron a Pekín para que prohibiera el ingreso de los enormes buques Valemax debido a preocupaciones sobre la seguridad y su posible impacto en las firmas locales de transporte marítimo que ya operan con pérdidas.

La veda obligó a Vale, la principal minera mundial de mineral de hierro, a tomar una trayectoria más costosa para entregar sus exportaciones a través de un centro de transbordo en las Filipinas.

Un alto ejecutivo de Vale dijo en marzo que estimaba que China permitiría que los buques Valemax, cada uno con una capacidad de carga de 400.000 toneladas de mineral de hierro, atracaran en unos meses y en mayo, el ministerio de Transporte dio permiso al puerto oriental de Ningbo-Zoushan para que construyera amarraderos que puedan recibir las embarcaciones de Vale.

Sin embargo, la decisión del ministerio de Transporte no es final y, antes de que el puerto comience a construir los amarraderos, necesita la aprobación del gobierno local y de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, dijo Wu Jinkun, el presidente de Ningbo Port Company Limited.

Si el proyecto obtiene todos los permisos necesarios, la construcción de los amarraderos requeriría varios años, agregó Wu.

"Por supuesto que esperamos que podamos ser el primer puerto (en recibir los Valemax)(...) pero la construcción requerirá por lo menos dos o tres años. Aún es temprano", dijo a Reuters al margen de una conferencia de la industria.

"Para construir un amarradero de 400.000 toneladas tenemos algunos problemas -por ejemplo, la profundidad del agua de la vía de navegación", dijo Wu.